Las victimas fueron Antonio (Tom) López Lara, de 35 años de edad: Carlos Rodríguez Polanco, de 25 años; un nacional haitiano solamente conocido con el mote de Carta Dos; otro desconocidos que no portaban documentos y Elena Peralta Balbuena, de 46 años de edad.

 

La primera de las cinco victimas, López Lara, quien residía en la calle principal sin número parte atrás del barrio El Semillero, del municipio de Gaspar Hernández, fue muerto de un disparo que se lo ocasionó el juez interino del Juzgado de Paz de esa comunidad, licenciado Eduardo Polanco Polanco.

 

Un reporte de la Dirección Regional Norte de la Policía Nacional con asiento en Puerto Plata establece que el magistrado Polanco Polanco le segó la vida a López Lara utilizando la pistola Smith and Wesson, calibre nueve milímetro, número A582190, mientras ambos, victima y victimario, se encontraban en la puerta principal de la plaza Híper Max, ubicada en la calle principal del sector Cóndor del municipio de Gaspar Hernández, donde funciona varios centros de expendios de bebidas alcohólicas, entre ellos, Steve Liquor Store Spor Bar & Grill.

 

Este hecho de sangre ocurrió el jueves último a las 11:00 de la noche y de acuerdo a una versión preliminar que ofreció, Margarita Ulloa Peguero, tía de López Lara, dijo que el juez Polanco Polanco,  maltrataba de palabra a su sobrino y que éste último le llamó la atención, pero sin mediar otros motivos entre ambos el mismo extrajo su arma de fuego que portaba debajo de su camisa y le disparo en la cabeza, muriendo éste en el acto.

 

Lòpez Lara recibió herida de arma de fuego en la región occipital izquierda y otra en la mejilla izquierda con salida por el otro lado de la cara, lo que le provocó una hemorragia interna y falleció minutos después.

 

En el lugar del hecho de sangre la Policìa Nacional encontró cuatro casquillos disparado por el juez Polanco Polanco contra su victima e incluso éste se encuentra detenido en el cuarte de la institución del orden público del distrito de Cabarete, del municipio de Sosúa, para fines de investigación y su posterior sometimiento a los tribunales de justicia.

 

Mientras, que el nacional haitiano Carta Dos y las otras personas desconocidas murieron en una riña de arma blanca que se originó a las 2:00 de la madrugada de este jueves último en la comunidad de Bergantín, del municipio de Montellano, en el momento en que celebraban la llegada del Nuevo Año.

 

Las victimas recibieron heridas internas corto punzante en el tórax y el abdomen, las cuales se las ocasionó Roberto Polanco Polanco, de 53 años de edad, residente en la calle principal del distrito de Yásica, del municipio de Puerto Plata.

 

Belinda Montán, residente en el sector Los Reyes, en esta ciudad, relató a la Policìa Nacional, que en el momento en que caminaba por el camino que da acceso a Bergantín junto a su pareja sentimental Rodríguez Polanco, se le acercó el tal Roberto, quien alegadamente sufre de problemas mentales, y le solicitó una cerilla para encender un cigarrillo, pero que al decirles que no portaban fósforos, de inmediato le asestó una puñalada al primero que le privó la vida de inmediato e incluso ya había hecho lo mismo con las dos primeras victimas, entre ellos, el nacional haitiano Carta Dos y la otra personas que se desconoce su nombre porque no portaba documentos de identidad algunos.

 

Asimismo, la doméstica Peralta Balbuena, fue muerta ese mismo día de tres puñaladas, las cuales se las ocasionó su concubino Gregorio Rojas, por supuestos problemas pasionales.

 

Este hecho homicida ocurrió en el batey Pancho Mateo, del municipio de Montellano, donde residía desde hace varios años Peralta Balbuena.

 

Rojas  infirió a su concubina heridas punzantes en el área del hombro, parte superior del hemitórax izquierdo y en el muslo de la pierna derecha de su compañera sentimental Peralta Balbuena, la cual murió mientras recibía atenciones médicas en el hospital del Seguro Social “General Gregorio Luperòn”, de Montellano.

 

Al momento de su muerte Peralta Balbuena preparaba un asopao para despedir el año y recibir con alegría el 2010, pero la acción criminal de su concubino puso fin a su vida sin saber que Gregorio Rojas trató de matar a su hija menor de aproximadamente 16 años, quien salvó la vida al emprender la huida e introducirse en el interior de un local donde un grupo de personas jugaban partidas de villar.

 

La menor de inmediato grito que su madre había sido asesinada por su padrastro, el cual al notar la presencia de varios de sus vecinos del sector Pancho Mateo, se marchó y se escondió en la vivienda donde residía con su concubina, pero fue sacado de allí por las personas que lo persiguieron, las cuales lo golpearon rudamente.