La victima fue identificada como Wellington Hernández Blanco, de 24 años de edad, el cual jugaba con las olas junto a su pariente Blas Hernández, cuando ambos fueron llevados mar adentro, resultando el primero ahogado y el segundo rescatado de manera milagrosa por miembros de Rescate Ámbar que los auxiliaron.
El director general de Rescate Ámbar, Reinaldo Ortiz, explico que Hernández Blanco, al parecer no sabia nadar, porque este se alejo demasiado de la orilla, por lo que fue arrastrado junto a su pariente hasta que desapareció en las aguas del océano atlántico.
Ortiz revelo que en ese momento las corrientes marinas estaban bastante fuertes, por lo que resulto imposible que los miembros de Rescate Ámbar pudieran salvarle la vida, pese a que a tiempo sacaron a flote a Blas Hernández, el cual está con vida milagrosamente.