En esta actividad que se celebó en San Francisco de Macorís participaron decenas de dirigentes, militantes, simpatizantes y amigos del MPD en la regiones del Cibao y el Nordeste.

 

En la ocasión los dirigentes emepedeístas llamaron a la formación de un Frente Alternativo Revolucionario que sirva de opción de poder frente a los partidos tradicionales.

 

La actividad estuvo encabezada por Fernando Hernández, Monchin Pinedo, Francisco Ramos, José y Víctor Romano, dirigente regional del MPD.

 

Estos dirigentes nacionales del MPD, quienes estuvieron acompañados de una nutrida representación de simpatizantes y amigos de la organización en San Francisco de Macorís, desfilaron por el parque Duarte, para depositar una ofrenda floral en la estatua del Patricio Juan Pablo Duarte ubicada en esta ciudad.

 

En el acto habló Monchin Pinedo, vocero del MPD, quien expresó que el surgimiento del MPD ocurrió en momento en que el pueblo dominicano necesitaba una organización que asumiera con determinación y sin importar las consecuencias, la lucha contra la regia y sangrienta dictadura de Rafael Leonidas Trujillo.

 

Pinerdo destacó que tan consecuentes fueron esos fundadores del MPD, que con la consigna de “lucha interna o Trujillo siempre”, combatieron ese régimen en su propia madriguera.

 

Aseguró que los emepedeístas por esta razón luchan contra aquellos que en el seno del pueblo viven traicionando los intereses de los trabajadores, campesinos, estudiantes, sectores populares y revolucionarios en lucha.

 

Por otra parte, Hernández, vocero nacional del MPD, dijo que el país se encuentra en una profunda crisis política, económica, social y moral, en la que la corrupción tiene arropada las esferas del Estado.

 

Señaló que la política neoliberal va destruyendo el sector productivo nacional, hundiendo cada vez más en la miseria la amplia mayoría de los dominicanos, lo que a su juicio demanda el compromiso de lucha, sacrificio de los sectores democráticos y particularmente de los revolucionarios.

 

“El Estado dominicano está dirigido por una mafia política que lo ha convertido realmente en un narco-Estado, en el que no existe institución alguna de control, ya que los estamentos del Estado están permeados por el narcotráfico, contrabando, trata de personas y todo tipo de corrupción.

 

“Las instituciones policiales y militares están totalmente corrompidas, al servicio de esa mafia, de ahí que en los gravísimos casos de sicariato que han ocurrido en los últimos tiempos están envueltos militares de todos los rangos”, consideró Hernández.