El ministro de Trabajo de la República Dominicana, Max Puig, consideró aquí que es una necesidad insoslayable la aplicación de una política económica centrada en la creación de empleos de calidad bien remunerados con miras a enfrentar las desigualdades sociales en los países latinoamericanos.
A su juicio, esta necesidad es más notoria países de economías vulnerables como la República Dominicana.
“Si crecemos a nivel de la macroeconomía, debemos crecer también en los niveles de vida de la gente y esto se traduce en más y mejores empleos y salarios, así como una abarcadora seguridad social de calidad”, sentenció.
Puig hizo sus pronunciamientos en el marco del Seminario G20 Argentina-Francia: Empleo, Trabajo y Políticas Macroeconómicas, que se llevó a cabo en esta capital sudamericana, con la participación, además de Argentina, Francia y República Dominicana, de ministros de Trabajo y expertos en las materias laboral y económica de Brasil, Chile, Uruguay, Paraguay, Estados Unidos, Canadá, China, Indonesia e Italia, entre otros países.
El funcionario dominicano enfatizó que desde la dirección del Estado se debe trabajar sin cesar en la búsqueda de coherencia entre las políticas macroeconómicas y la creación de fuentes de trabajo.
Indicó que salir de la crisis económica conlleva una recuperación basada en la promoción del empleo, a fin de lograr mantener un crecimiento económico sustentable en el tiempo procurando, al mismo tiempo, registrar un impacto positivo en los niveles de vida de las personas.
La actividad, donde Puig participó como moderador del panel titulado “El rol de las instituciones del mercado de trabajo y los derechos fundamentales”, se llevó a cabo en el Palacio San Martín, sede de la Cancillería de la República Argentina.