Para superar esta situación crítica se impone cambiar, con carácter de urgencia, el modelo de producción, financiamiento, distribución y consumo que ha imperado en la agropecuaria dominicana. 

 

 La afirmación la hizo Max Puig, candidato presidencial de la Alianza por la Democracia (APD), asegurando que de llegar al Gobierno impulsará una verdadera reforma y modernización del sector agropecuario con miras a dignificar la vida de los actores sociales del campo.

 

Precisó que se centrará en lograr la seguridad alimentaria, así como en la aplicación de una efectiva labor de investigación agropecuaria, asistencia técnica, crediticia dentro de un marco de  adecuación y transformación tecnológica.

 

Puig afirmó que el sector agropecuario es descapitalizado en beneficio de sectores que reciben ganancias excesivas a través de la intermediación y el crédito usurario. Manifestó su voluntad de impulsar políticas macroeconómicas a favor de la producción, así como el establecimiento de reglas claras que favorezcan la seguridad, la rentabilidad, competitividad de las actividades agropecuarias y agroindustriales.

 

 Indicó que es absolutamente necesario reformar, modernizar el Ministerio de Agricultura, el Instituto Agrario Dominicano, la Dirección General de Ganadería, el Banco Agrícola y la Dirección General de Ganadería, entre otras instituciones del sector, al tiempo de fortalecer la participación de los actores privados organizados en las discusiones y en la toma de decisiones de las diferentes instancias.

 

 El aspirante a la Presidencia de la República se pronunció en estos términos al participar como exponente invitado en el XII Encuentro Nacional de Dirigentes Agropecuarios auspiciado por la Junta Agroempresarial Dominicana(JAD).

 

El ex senador y sociólogo fue presentado por el ingeniero agrónomo Osmar Benítez, vicepresidente ejecutivo de la entidad, quien lo definió como un político y  profesional competente, honesto y humilde cuando ha jugado roles importantes como funcionario público, y de quien dijo tener buenos recuerdos de misiones internacionales efectuadas por ambos a favor del país, poniendo como ejemplo la negociación para colocar el banano dominicano en los mercados preferenciales europeos.

 

Puig al disertar en la actividad presidida por Gustavo Florentino, presidente de la JAD, sobre el tema “El  Cambio de Modelo Agropecuario Dominicano”, cuyo escenario fue el Hotel Ocean Blue, se manifestó de acuerdo con las “diez propuestas estratégicas para la transformación competitiva del sector agropecuario” formuladas por la JAD, puntualizando que para poder ejecutar cualquier tarea de impacto socio económico en el país es necesario comenzar por restaurar la credibilidad del Estado y recuperar la confianza de los ciudadanos y las ciudadanas.

 

Dijo que estos últimos ya no creen en nadie, ya que el actual modelo económico y social se ha sustentado en una sucesión de promesas incumplidas. 

 

 Apuntó que el 23% de la población rural agrícola es analfabeta y el 64 % apenas ha concluido la educación básica, por lo que se hace necesario impulsar un plan de alfabetización para mejorar la producción y el empleo rural. Señaló que en la República Dominicana se utiliza más del 71% de la tierra disponible, porcentaje solo superado por El Salvador en América Latina, lo que obliga a elevar la productividad.

 

 Sostuvo que su política dirigida al agro y a la pecuaria  asegurará una formación académica de alta calidad, tanto para los estudiantes como los profesionales que se beneficiarán de programas de postgrado, para lo cual trabajará en alianza muy estrecha con universidades nacionales y extranjeras.

 

 Planteó que convertirá los caminos vecinales en vías adecuadas para la transportación de los rubros a los mercados y garantizará canales fluidos de comercialización  en todos los ámbitos de la agropecuaria dominicana como una manera de lograr rentabilidad a los productores y precios asequibles a los consumidores.