Los tiempos han cambiando, lo que ha obligado a las personas a experimentar cambios en sus normas conductuales, lo que llama poderosamente la atención de que en los momentos actuales, “no existe respeto hacia los demás”.
Los sociólogos que estudian el comportamiento conductual humano, “establecen que la población joven entiende que un ambiente idóneo, debe contener música, diversión con ribetes de inmoralidad, bebidas fructuosas y hasta sustancias prohibidas, lo que está penado por la Ley 50-88 modificada sobre tráfico, consumo y drogas en la República Dominicana.
Muchos jóvenes suelen participar en los llamados “party”, por medio de los cuales, además de bailar con movimientos pélvicos inmorales la fusión musical llamada “regueton”, también ingieren alcohol en demasía hasta terminar borrachos como “uvas añejadas”.
Igualmente, la forma del manejo temerario, la velocidad excesiva que muchos jóvenes demuestran conduciendo vehículos, motocicletas, constituye un factor que pone en peligro sus vidas y las de las personas que los rodean.
La intrepidez de los jóvenes no tiene parangón. Por ejemplo, ahora la moda consiste en aprovechar las caravanas que realizan los partidos políticos por calles y avenidas, subirse encima de cualquier vehículo, “a dar cintura para exhibir los movimientos pélvicos, porque lo importante es demostrar que el candidato que estos promocionan está ganado”.