PUERTO PLATA.- El abogado constitucionalista CristóbalRodríguez Gómez expuso en esta ciudad de Puerto Plata que el régimen políticoimperante en la República Dominicana en completamente esquizofrénico, ya quelas prácticas corruptas mantienen aletargado al pueblo debido al que al parecerexiste un pacto silente con la impunidad.

Rodríguez Gómez aseguró que el sistema político en nuestropaís y el sistema de partidos que lo soporta, está levantado en la corrupciónya que la infinita cantidad de dinero que se invierte constituye una barbaridady explicó que la corrupción suministra los recursos económicos para que semantenga el inmovilismo social con los programas de bono gas, bono luz ytarjeta Solidaridad que en vez de erradicar la pobreza incrementa la miseria.

Asimismo, dijo que la infuncionabilidad del Estado hagenerado el surgimiento de miles de micro estados, debido a que como el propioEstado está ausente y no cumple su rol en renglones tan importantes con son lasalud, la seguridad ciudadana, la educación, la seguridad social, entre otros,hasta el punto de que la seguridad ciudadana se ha convertido en uno de losmayores problemas sociales del  país.

El también catedrático universitario, expuso que lainequidad y la ausencia de un liderazgo social y económico hacen de larepublica Dominicana un país rico pero eminentemente pobre en cuanto acompromisos y liderazgos responsables que puedan acabar de una buena vez con ladesigualdad y la impunidad, en donde la prevención de la violencia se inicie enla educación, generación de empleos y el combate a la impunidad ya que se debeproducir una inserción de la gente en la dinámica útil y productiva de lasociedad.

Afirmó que la República Dominicana como sociedad viveexportando miseria buscando mejoría hasta el punto de tenemos cerca de dosmillones de dominicanos desperdigados entre Puerto Rico, Nueva York, Madrid,Barcelona, Milán, Ámsterdam, Utrecht, Roma, entre otras ciudades del mundo porla falta de políticas estatales que le permitan esas personas construir sussueños de superación en su patria, lo cual es casi una quimera.