Parra, de 25 años de edad, residente en el sector Padre Granero de esta ciudad, se quedó pegado a una varilla metálica cuando hizo contacto con un cable eléctrico en el momento en que realizaba un trabajo de soldadura.

 

Este fue zumbado a varios pies de distancia tras recibir una fuerte descarga eléctrica que le causó quemaduras de primer y segundo grado.

 

Personas que lograron socorrer a Parra, lo trasladaron de urgencia al Hospital Regional Universitario “Jose María Cabral y Báez”, de Santiago donde quedó interno por varios días hasta que fue referido al Hospital Ricardo Limardo, de esta ciudad donde se recupera satisfactoriamente.

 

“Agradezco a Dios salvarme la vida y  a los médicos que me atendieron en todo momento al sufrir este percance que por poco me cuesta la existencia en la tierra”, dijo.

 

Por su parte, Cueto Quiñones, de unos 30 años de edad, estuvo a punto de morir cuando una vaca enfurecida le propinó una brutal cornada.

 

Este hecho ocurrió en el distrito de la Isabela Histórica, del municipio de Luperòn, cuando éste (Cueto Quiñones), regresaba de su trabajo y fue embestido por dicha vaca brava que lo hirió con uno de sus cuernos en el lado izquierdo del pecho.