Pero, Rosado Mateo admitió que uno de los grandes retos es el flujo de narcóticos hacia República Dominicana a través de los puertos y los trasbordos en el mar.

 

Dijo que haber desmantelado estas redes permitió, en solo 24 meses, el decomiso de 12 mil 605 kilogramos de diferentes tipos de estupefacientes, en especial cocaína, resultado que atribuyó a la “tenacidad, valor, abnegación, disciplina y la bravura de los hombres y mujeres de la DNCD” que junto a los representantes de otras instituciones  han hecho posible estos logros.

 

Rosado Mateo habló al término de una misa solemne oficiada en la Catedral Primada por Monseñor Francisco José Arnaiz, Obispo Auxiliar Emérito de la Arquidiócesis de Santo Domingo, a propósito de la conmemoración de un nuevo aniversario de la fundación de la agencia antinarcóticos.

 

El oficio religioso fue precedido de una caminata dentro del Jubileo de la Iglesia, que partió del Convento de los Dominicos.

 

Destacó que para lograr estos números, que también incluyen el decomiso de bienes por encima de los 10 mil millones de pesos, el jefe antidrogas destacó los niveles de cooperación de las agencias contradrogas de Estados Unidos, Italia, Inglaterra, Holanda, Colombia, Venezuela, Francia, Alemania, las que tienen delegados permanentes en República Dominicana para hacer más efectiva y directa la lucha contra el crimen.

 

Rosado Mateo indicó que la DNCD fruto de la colaboración externa e interna, ha reducido las trazas aéreas a cero, lo que implica que los vuelos furtivos que llegaban al país prácticamente han desaparecido, pero reveló que el problema actual es el ingreso de droga por los puertos dominicanos y las operaciones que realizan los carteles directamente en el mar, donde se producen los trasbordos de una embarcación a otra.

 

“Ni un paso atrás es expresión del convencimiento pleno que tenemos de que aunque los narcotraficantes han mudado sus operaciones desde el aire hacia el mar y los muelles, y por vía de consecuencia, aunque en menor cantidad, la droga sigue llegando a nuestra amada patria”, admitió Rosado Mateo en su discurso en presencia de altos jefes militares, policiales y funcionarios del gobierno presentes en la actividad.

 

Afirmó, en cambio, que “si fuimos capaces de eliminar las trazas aéreas, en un futuro no lejano y con la actuación de los actores aquí presentes podremos también eliminar las trazas marítimas y la droga que fluye por los muelles y puertos”, al tiempo de advertir a los miembros de la DNCD, sin distinción de rangos, que se abstengan de socializar con el narcotráfico porque “lo van a pagar muy caro”.

 

“Le decimos a nuestros agentes, y a todos los miembros de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, que en esta batalla que libramos actualmente en el mar y los muelles: pena de la vida al agente que volviese la cara al narcotráfico, pena d la vida al tambor que tocase pleitesía hacia el narcotraficante y pena de la vida del oficial que lo mandare, aunque sea yo mismo”, ratificó Rosado Mateo.