Esos niños fueron introducidos de manera ilegal al territorio nacional y podrían ser distribuidos en ciudades como Santiago, Puerto Plata y Santo Domingo  donde los mafiosos los obligaría a ejercer  la “labor de pedigüeños, limosneros, pedilones o plagosos”.

 

El incidente se produjo en momentos  que los militares penetraron a una calle sin salida donde varios niños jugaban y por poco atropellan algunos de ellos.

   

Los padres y madres rociaron gasolina y lanzaron un neumático  incendiado al  vehículo, al tiempo que se armaron de palos y piedras y lanzaron consignas en contra de los miembros del Cesfront.

 

Al lugar llegaron refuerzos del Cesfront y miembros  de la policía del destacamento de Cañongo, quienes intervinieron para evitar  problemas mayores.

 

La unidad perseguía una guagua  Marca Nissan, color rojo, del transporte público que va desde Dajabón hacia las Matas de Santa Cruz.

 

Según se estableció la persecución se inició luego de que el vehículo con los niños extranjeros cruzara el chequeo militar de la comunidad.