PUERTO PLATA.-  Los esposos Eugenio Henríquez y Patricia Harland de Henríquez; propietarios del Restaurant El Carey ubicado en la playa de Costámbar, solicitaron a las autoridades locales del Ministerio de Turismo que le permitan continuar trabajando en paz y dejen las hostilidades y persecución en su contra.
 
Esta pareja de esposos de manera pública, denunciaron que el director regional de turismo; Lorenzo Sancassani desde que llegó a esa posición pública le está haciendo la vida imposible tras negarse a otorgar el permiso de su negocio para funcionar allí, alegando que supuestamente tiene estilo de una discoteca.
 
De igual manera se quejaron que de forma sospechosa, el restaurant El carey ubicado en la calle Reina Isabel en la misma playa de Costámbar, fue cerrado por las autoridades de Turismo el martes 6 de agosto, pero el 16 de agosto se produjo allí un conato de incendio por lo que fue reabierto por las mismas autoridades el lunes 19 de agosto, pero el 28 de agosto a las 2:00 de la madrugada quedó reducido a cenizas por un voraz incendio que según las experticias de los técnicos del cuerpo de bomberos de Puerto Plata fue incendiado por manos criminales. 
 
Advirtieron que no obstante la inversión millonaria por más de cuatro millones de pesos, que fue invertida en este establecimiento, las autoridades de turismo de forma inexplicable siguen empeñados en que el restaurant El Carey no continúe operando ya que supuestamente no reúne las exigencias requeridas, pero que todas las demás autoridades del Gobierno Dominicano le han otorgado licencia para continuar funcionando.
 
Visiblemente enojado, el señor Eugenio Henríquez dijo que su esposa Patricia Harland se siente decepcionada por esta situación ya que es de nacionalidad holandesa y vendió todos su bienes en su país de origen para invertirlos en este restaurant que compraron hace mas de 20 años y el cual en dos ocasiones ha sido quemado y ellos tuvieron que realizar un préstamo de 700 mil pesos en una institución bancaria para reparar los daños ocasionados por el siniestro.
 
En ese mismo orden, acusaron de esta situación a una señora de nacionalidad italiana que reside frente al mencionado restaurant, la cual al parecer tiene vínculos familiares con Sancassani y se ha encargado de hacerle la vida imposible para ellos continuar con su empresa familiar.