De ellos, alrededor de 700 obreros de la minera recibieron asistencia médica en clínicas y hospitales del distrito de Maimón, los municipios de Cotuí, Bonao, La Vega, Nagua y San Francisco de Macorís.

 

Esta cantidad de intoxicado fue confirmada por periodistas de Cotuí, lugar donde ocurrió la intoxicación. Mientras que el Ministerio de Salud Pública solamente dio cuenta de la  publicación oficial de la Barrick que dice que los intoxicados fueron 326 personas.

 

Se habla de una explosión de una caldera. Sin embargo, muchas preguntan: “qué tiene que ver la explosión de una caldera con la contaminación que ha ocurrido en Cotuí, porque la explosión de una caldera, en caso de que la estén reparando, podrá afectar a lo sumo unas 3 o 4 personas e incluso ni siquiera el operador resulta afectado. Solamente en el caso que el operador esté ahí presente al momento de la explosión. Esta situación descarta que se hable de explosión.

 

Otras personas hablan de bacterias estomacales. Pero nadie habla de las contaminaciones de las agua aledañas tal y como va a ocurrir con mucha más fuerza en el futuro.

 

La Barrick Gold dispone de un control militar absoluto en todas las aéreas. Y no dan acceso a los periodistas ni a funcionarios del gobierno; es decir, esa empresa está operando con más poder que el Estado dominicano.

 

El Director Ejecutivo de la Barrick Gold, Fernando Sánchez,  afirmó que la situación está bajo control y que "no es motivo de alarma".

 

Explicó que los informes que tiene es de que la intoxicación es producto de una "toxina o bacteria que afecta el aparato digestivo, pero  una vez expulsada del organismo la situación es manejable".

 

Y, nos preguntamos: “qué control tiene el Estado dominicano ante una intoxicación que apenas comienza de otras futuras que puedan sufrir las aguas de la República Dominicana, especialmente en el Cibao oriental.

 

La Barrick está aplicando en la República Dominicana  el mismo modelo que ha implementado en Chile y en Argentina.

 

En esos países comenzó destruyendo los glaciales, luego quitando unas 50 toneladas métricas de capa vegetal y rocas por cada gramo de oro a obtener.

 

Mientras la Barrick Gold saqueaba a esos dos países, apoyada por los pretextos de las desgastadas bonanzas y el desarrollo de las regiones afectadas, los campesinos fueron entretenidos con pequeñas dádivas.

 

Esta empresa tiene en esos países unas mil 200 toneladas métricas de capa vegetal y rocas contaminadas de cianuros.

 

En Chile y en Argentina los terratenientes que otrora apoyaban a la Barrick Gold están compitiendo por el uso del agua, pero por fortuna la Iglesia Católica en ambas naciones está apoyando a ganaderos y campesinos, lo que se espera que suceda en la República Dominicana.