Esta importante obra abastecerá de agua potable a unas quince comunidades rurales.
Este acueducto se construyó con esfuerzos económicos de los residentes en dicha comunidad, aportaciones que hicieron diversas instituciones, entre ellas la Fundación Pro agua, Banco de Ahorro y Crédito (ADEMI) y la junta de distrito de Río Grande.
Los comunitarios entregaron en gesto de agradecimiento placas de reconocimiento al Banco ADEMI y a los representantes de la Fundación Pro Agua de Altamira.
Ambas instituciones con sus aportes económicos contribuyeron a resolver un problema de abastecimiento de agua potable que tenían las familias que residen en la comunidad de Río Grande.
La inauguración de este acueducto comunitario constituyó una muestra de regocijo, incluso las autoridades, invitados y miembros de las diferentes instituciones participaron en un suculento almuerzo, el cual fue amenizado por un conjunto típico que puso a “quienes salieron a la pista a menear la colita”.