Haití prepara nuevos hoteles, proyectos de turismo de cruceros e infraestructura turística, en sus intentos por atraer inversiones extranjeras y lograr recuperarse del terremoto de intensidad 7,0 que arrasó Port-au-Prince y destruyó la frágil economía del país hace dos años.
El mes pasado, se estableció el Consejo Asesor de la Presidencia para el Crecimiento Económico y la Inversión (PACEGI, por sus siglas en inglés). El consejo, compuesto de 32 miembros, es copresidido por el ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton, enviado especial de las Naciones Unidas a Haití, y por Laurent Lamothe, asesor del recientemente designado presidente Michel Martelly.
“Deseaba convertirme en presidente de Haití para poder ayudar a mejorar la vida de diez millones de haitianos”, destacó Martelly ante más de mil delegados de 18 países, que asistieron al XII Foro Biarritz, un encuentro anual de políticos, economistas y académicos influyentes, que se realizó el mes pasado en Santo Domingo, República Dominicana. “Ya no queremos pedir dinero. Lo que necesitamos es inversión que permita crear empleo sustentable y que se convierta en el motor de la economía haitiana. Queremos inversores que ganen dinero porque de este modo, los haitianos también ganarán. Tenemos bellezas naturales que compartimos con la República Dominicana. Estamos trabajando para cambiar la imagen de Haití y pronto ofreceremos estas bellezas al mundo entero”.
El empresario haitiano Gregory Mevs, director ejecutivo de WIN Group, es el secretario del Comité de Iniciativas Estratégicas de PACEGI.
“Tras el terremoto, era obvio que necesitábamos reconstruir la infraestructura básica y la capacidad de alojamiento de Haití”, explicó Mevs. “La urgencia por implementar proyectos rápidos se volvió casi una responsabilidad cívica; entre ellos la reconstrucción del puerto, el suministro de logística adecuada, la construcción de más habitaciones de hoteles en la ciudad, la creación de edificios industriales y zonas francas, como así también el lanzamiento de proyectos de vivienda. Al igual que muchas empresas, WIN Group no está sola en esta responsabilidad; muchas iniciativas están en marcha y en distintas fases de finalización”.
Además de causar 300 mil víctimas fatales y dejar a más de un millón de personas sin hogar, según el gobierno, el terremoto de enero de 2010 destruyó 1.000 de las 1600 habitaciones de hotel, dejando las 600 restantes para los miles de trabajadores de asistencia que rápidamente llegaron al país.
Entre las nuevas propiedades planificadas para Port-au-Prince se encuentra el Hotel des Artistes, de 250 habitaciones que incluirá también salas de conferencias y un diseño que sigue la arquitectura típica haitiana. Estará ubicado en una propiedad de 21 acres, cercana al aeropuerto internacional Toussaint Louverture.
El hotel será administrado por una empresa privada. El inicio de las obras está previsto para diciembre y se estima su finalización para comienzos de 2013.
“Tomamos la decisión de no ser una cadena hotelera. Una franquicia cuesta US$1 millón, pero si se cuenta con una buena empresa administradora, no se necesita una marca, especialmente para un hotel de aeropuerto”, explicó Mevs, y añadió que la inversión del Hotel des Artistes rondará los US$38 millones. “El hotel brindará servicios a muchos haitianos que desean regresar al país, que estarán de tránsito durante una noche para seguir viaje hacia sus ciudades de origen”.
Marc Antoine Acra, director general de Industries Acra, dijo que su empresa es una de las que están trabajando para restaurar el Hotel El Rancho en Petionville. Antes del terremoto, contaba con 150 habitaciones, 50 de las cuales quedaron inutilizadas tras el sismo. El funcionario añadió que reconstruir El Rancho costará entre US$6 y US$8 millones, sin contar las 50 nuevas habitaciones a ser construidas.
Además, el hotel de la cadena Best Western, de 130 habitaciones, será reconstruido en el centro de Petionville a un costo de aproximadamente US$20 millones.
Irónicamente, la estructura original - el primer hotel nuevo de marca internacional en una década - había sido inaugurada apenas unos días antes del terremoto.
El Karibe Hotel & Convention Center de 87 habitaciones, finalizado en febrero de 2008, sufrió daños considerables durante el terremoto, pero desde entonces viene siendo restaurado, en tanto que el famoso Hotel Montana, que abrió sus puertas en 1947 y fue destruido completamente por el terremoto, también fue reconstruido.
Pero la inversión en turismo no solo se limita a hoteles.
“El gobierno busca implementar un método agresivo de promoción del aeropuerto y ofrece concesiones para la reconstrucción de los aeropuertos regionales”, informó Mevs, cuya empresa también tiene planes de participar en una ampliación de US$200 millones del puerto comercial de Port-au-Prince. “El turismo es un factor del transporte; todo el Caribe cuenta con hermosas playas, pero Haití tiene un valor agregado: su cultura. Aún así, debemos construir accesos a estas playas y monumentos históricos. Todo se trata de logística”.
Con esto en mente, la empresa Royal Caribbean Cruises Ltd. ya invirtió US$50 millones para ampliar el puerto de cruceros en la isla privada de Labadie, aguas afuera de la costa norte del país. El año pasado, Labadie recibió 600 mil pasajeros, y se prevé que la cifra aumentará en 2012.
Las inversiones incluyen la construcción de un camino entre Labadie y La Citadelle, una fortaleza y un palacio ubicados en lo alto de la montaña construidos por Henri Christophe, líder de la revolución de esclavos que liberó a Haití del régimen francés en 1804. La Citadelle y el contiguo Palacio Sans Soucí han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
“Royal Caribbean está extendiendo las paradas de sus cruceros hacia La Citadelle. Se están construyendo caminos para que los pasajeros puedan gastar allí más dinero”, destacó Mevs. “El próximo paso es la construcción de hoteles, para que la gente pueda quedarse por una noche o varios días y tomar el próximo barco de regreso. Esto requiere infraestructura hotelera”.
Pero Labadie pronto quedará minimizada frente a un segundo puerto de cruceros, mucho más grande, que se planea construir en la costa sur de Haití.
San Aquino SA, una empresa de inversores haitianos y dominicanos, ganó la concesión a 50 años del gobierno de Martelly, para el desarrollo de un complejo para cruceros en Grosse Caye, una isla deshabitada ubicada a tres millas de la costa sur de Haití, al sudoeste de Jacmel.
La concesión autoriza a San Aquino a realizar las inversiones turísticas que desea, tales como puertos de cruceros, hoteles, pistas de aterrizaje, centros comerciales, puertos deportivos y otros negocios relacionados. También ofrecen a los inversores una amplia gama de incentivos fiscales y exenciones aduaneras para los bienes importados que sean necesarios para la construcción del proyecto. No se ha revelado el monto involucrado en esta concesión.
La construcción se desarrollará en cuatro etapas.
En la primera fase se construirá una pista de aterrizaje de 800 metros, un muelle para embarcaciones de traslado y otro para arribo y partida de barcos, una calle central destinada a negocios, una aldea típica, un mercado de artesanías, un anfiteatro, un sendero de ciclismo de montaña, un pequeño puerto de pesca y un acuario.
“La isla podrá incluirse en cualquiera de las líneas de cruceros que van por las rutas del oeste o sur del Caribe”, informa una hoja informativa de San Aquino. “El paisaje varía desde exuberantes montañas hasta playas desiertas de arena blanca. La diversidad de la isla y sus alrededores ofrece grandes oportunidades de desarrollar diversas excursiones por tierra o por mar”.
La empresa, cuyos funcionarios no pudieron ser contactados directamente, anunció recientemente que busca atraer a desarrolladores interesados en construir instalaciones hoteleras en Grosse Caye.
Según la hoja informativa, “la isla cuenta con algunas playas alejadas que ofrecen un entorno de privacidad ideal para el desarrollo de hoteles boutique y otros emprendimientos pequeños y medianos. El proyecto San Aquino incluye una pista de aterrizaje que comunicará la isla mediante traslados regulares al aeropuerto de Port-au-Prince”.