Esos sectores mal intencionados arropados por los celos y el egoísmo hacen hasta lo imposible a fin de que las autoridades competentes ordenen el cierre definitivo de dicho malecón en Montecristi.

Esta avenida que bordeará la playa de Bolaño está construida en un 95 por ciento, lo que ha provocado que las personas comiencen a visitarla con mucha frecuencia, especialmente al caer la tarde y al llegar la noche.

Otras personas, en cambio, han comenzado a instalar negocios ambulantes de expendio de bebidas y otros alimentos, pero al parecer esto ha molestado a los sectores pudientes de Montecristi, los cuales abogan por dicha avenida sea clausurada en lo inmediato hasta tanto no sean echados del lugar quienes ya han improvisados casetas a la orilla de este malecón para ganarse el sustento de sus familias.

La mayor oposición a la instalación de estos negocios a la orilla de la playa de Bolaño, incluyendo dicho malecón, proviene de los propietarios de establecimientos comerciales a gran escala que funcionan en el casco urbano de Montecristi, los cuales se siente afectados por los primeros, ya que sus ventas han bajado considerablemente en las últimas semanas.

(Colaboración de: Santos Vásquez. Email: [email protected]).