PUERTO PLATA.- La tragedia tiñó de sangre las primeras horasde la tarde de hoy en ésta ciudad de Puerto Plata, cuando un hombre celoso trasacechar a sigilosamente a su ex mujer se presentó sorpresivamente en unaterminal de autobuses situada en el sector La Javilla disparándole a la féminay luego se suicidó con un disparo en la cabeza quedando su cuerpo tirado en elpavimento en medio de un charco de sangre.

El suicida  feminicidaque le disparó a su ex compañera sentimental fue identificado como el empleadoprivado Eddy Antonio Rodríguez Morales de unos 39 años de edad oriundo deSantiago, quien se quitó la vida utilizando un arma de fuego tras dispararle asu ex concubina cuando la misma se proponía abordar una autobús en la terminalde Javilla Tours, ubicada en la rotonda formada por las avenidas Manolo TavaresJusto, presidente Caamaño y la calle Camino Real.

 

En tanto que la dama asesinada respondía al nombre deYeraldina Altagracia Gil Ramos de 40 años de edad, que también era oriunda deSantiago de los Caballeros la cual según testigos oculares de la tragedia,recibió dos balazos en la cabeza y el lado derecho del abdomen, por lo que fuellevada de urgencia al Hospital Ricardo Limardo donde fue ingresada al área decirugía donde los médicos trataron afanosamente de salvarle la vida, perolamentablemente expiró minutos más tarde.

 

 

De igual modo, al lugar de la tragedia se presentaron deinmediato, varios oficiales de la Dirección Central de InvestigacionesCriminales (DICRIM), además de miembros de la Policía Científica quienes enpresencia del procurador fiscal adjunto; licenciado José Armando Martínez,procedieron a acordonar el área para evitar que la multitud de curiososcontaminaran la escena del crimen.

 

En el lugar se aglomeraron decenas de ciudadanos a observarel hecho, entre los que resaltó un señor quien expresó: “Éstos casos defeminicidios ya son una epidemia en nuestro país y no se ven acciones concretaspor parte del Estado ya que todavía los fiscales están entregándole ordenes dealejamiento o citaciones a las mujeres agredidas para que se las lleven a susagresores, y sin duda alguna la misma justicia envía esas mujeres a la muerte”.