El pasadizo que tiene un metro de ancho y dos de altura cuenta con sistemas de iluminación y ventilación y para su terminación solo faltaba la salida en territorio estadounidense.

 

Una denuncia anónima llevó al Ejército a descubrir la vía subterránea secreta, cuya entrada se encuentra dentro de una casa ubicada en las inmediaciones del aeropuerto de esta ciudad.

 

El comandante de la II Región Militar, general Alfonso Duarte Múgica, informó que en el lugar se detuvo a diez personas, entre ellas una mujer, quienes trabajaban allí.

 

Hasta el momento se desconoce a cuál organización criminal pertenecía la construcción.

 

Los narcotraficantes usan inverosímiles vías para llevar su mercancía a Estados Unidos, el país mayor consumidor de drogas en el mundo, que van desde los narcotúneles hasta pequeños submarinos.