PUERTO PLATA.- Estudios arqueológicos que desde hace varios estaban siendo realizados en la zona de la destruida Puntilla del malecón en esta ciudad, han revelado que las murallas, los fortines y baluartes hoy llenos de maleza y sin señalizar, corresponden a una antigua ciudadela construida durante el gobierno del general Gregorio Luperón.
Estas edificaciones hoy abandonadas y que por poquito fueron desaparecidas hace menos de un mes, están ubicadas alrededor del Faro de metal en la zona de La Puntilla, las cuales según las investigaciones antropológicas del italiano Umberto Nardi, fueron realizadas y remodeladas entre 1879 y 1880 en el gobierno provisional del héroe militar Puertoplateño que fue la primera espada de la Restauración.
Dichos estudios realizados por Nardi que dieron a conocer el novedoso hallazgo fue presentado el pasado lunes 17 de marzo en el salón de sesiones del Ayuntamiento de Puerto Plata tal como establece la Ley 318 sobre Patrimonio Cultural, cuyo proceso de investigación le tomó diez años y en un documentos de siete páginas también recoge como referencia la publicación que recoge el historiador Emilio Rodríguez Demorizzi en el libro “Noticias de Puerto Plata” que fue publicado en 1975.
En el texto publicado por el propio Luperón durante el gobierno provisional en fecha 8 de mayo de 1880 en el primer periódico de Puerto Plata; El Porvenir, el héroe militar restaurador ofrece importantes detalles de los trabajos realizados en la mencionada ciudadela erigida en las proximidades del fuerte militar San Felipe ubicado en la zona de la Puntilla del malecón local.
Dicho artículo publicado en el periódico; EL Porvenir, señala las medidas y ubicaciones de tres fortines construidos para la defensa de la ciudadela en formato fuego cruzado, la reparación de los muros de defensa, denominados en el texto como “cortinas”, acordes a la terminología militar y de artillería de la época.
Asimismo, en el libro del historiador Rodríguez Demorizzi aparece un mapa militar de la ciudadela levantado en 1865 por los españoles Antonio Llolge y Elías de las Casas, el cual muestra la ubicación exacta de las murallas existentes y permite la deducción de lo que fue edificado posteriormente por el prócer restaurador.
El investigador arqueológico Umberto Nardi residente en esta ciudad atlántica de Puerto Plata desde 1967, durante su exposición destacó el interés patrimonial e histórico del conjunto monumental, que comparte zona geográfica con la Fortaleza San Felipe, el cual criticó que luce abandonado, descuidado y carece de la mínima señalización que haga comprensible y aprovechable su importancia histórica y patrimonial.
Para Nardi, estas obras antiguas realizadas por Gregorio Luperón le añaden otra faceta además de las de militar y estadista, que es la de ingeniero militar ya que según explicó, tardo una década para él comprender las descripciones recogidas en el libro de Demorizzi sobre el conjunto de obras erigidas allí que lamentablemente fueron destruidas como son uno de los fortines, la destrucción de una gran parte de las murallas y el repliegue del mar.
A este ciudadano quien se describe como un amante y estudioso de la historia, le preocupa que se siga ignorando la trascendencia de estas obras, que engrandecen aún más la figura del general Luperón y sus aportes al país hasta el punto de citar que “en Italia se preserva todo lo de Garibaldi, que es un héroe del Renacimiento que era la misma época cuando Luperón estaba aquí luchando y no se conoce ni conserva lo que hizo en Puerto Plata”.
En el documento de investigación arqueológica depositado por Umberto Nardi en ante el cabildo Puertoplateño, se explica que al lado del faro se encuentra abandonada una antigua Comandancia de armas, construida en 1905 durante el gobierno de Carlos Felipe Morales Languasco y que durante la ocupación norteamericana del 1916 al 1924 ese edificio que aún está en pie alojó un hospital militar.
A la misma vez se indica que al borde del desfiladero cercano al puerto y más abajo del faro, un edificio construido durante el régimen de Trujillo, sufre el mismo abandono que fue también de las obras importantes ordenadas por el líder restaurador.