En esas circunstancias, uno de los guardianes, se vio en la necesidad de realizar varios disparos al aire, para contener la ira de los haitianos que protestaban porque los profesionales de la construcción no les habían hecho efectivo los pagos por los trabajos que éstos han realizado.


La situación se tornó tensa por un momento, lo que motivó incluso la presencia en el lugar de varias patrullas de las unidades motorizadas de la Policìa Nacional en Sosúa, las cuales lograron aplacar y poner en cintura a los haitianos revoltosos.


El segundo teniente Policìa Nacional, Roberto Hernández Thomas, en un informe que envió a sus superiores en la Dirección Regional Norte de la institución del orden público con asiento en Puerto Plata, establece que el incidente protagonizado por el grupo de 30 nacionales haitianos se produjo en el residencial Infiniti, ubicado la calle Imbert, del sector El Batey, Sosúa.


Hubo un momento en que la situación se salió de control que el guardián (seguridad) de dicho residencial, Fernández Luzón, tuvo que hacer dos disparos al aire con la escopeta  Mal Nomo 29174, calibre 12, la cual tiene asignada por la empresa donde labora para el cuido de los bienes de las personas que habitan allí.


Los ingenieros responsables de dicha construcción decidieron momento después hacer dicho pago en Puerto Plata, por lo que el grupo de haitianos se marchó tranquilamente, sin que se produjeran heridos o varios de ellos detenidos por los miembros de la Policìa Nacional.