GEÓLOGO OSIRIS DE LEÓN DICE PAÍS ESTÁ EN EMERGENCIA AMBIENTAL
Osiris De León señaló que esta situación es fruto del alto nivel de contaminación de las aguas superficiales, subterráneas producto del manejo irracional de los desechos sólidos, líquidos procedentes de las residencias, las industrias, los hoteles, la agropecuaria y la minería irresponsable.
El coordinador de la Comisión de Ciencias Naturales y Medio Ambiente de la Academia de Ciencias, ingeniero Osiris de León, dijo este viernes que la República Dominicana se “encuentra en una verdadera emergencia ambiental”.
De León señaló que esta situación es fruto del alto nivel de contaminación de las aguas superficiales, subterráneas producto del manejo irracional de los desechos sólidos, líquidos procedentes de las residencias, las industrias, los hoteles, la agropecuaria y la minería irresponsable.
Al dictar una conferencia magistral auspiciada por la Conferencia del Episcopado Dominicano, las Pastorales Universitaria y Ecológica, De León dijo que todos los ríos del país han sido convertidos en verdaderas cloacas urbanas que reciben todas las aguas cloacales residenciales, los desechos industriales, las aguas ácidas generadas por la minería a cielo abierto y gran parte de las basuras generadas por los municipios.
Sostuvo que muchas alcaldías entienden que el mejor lugar para depositar las basuras es la orilla del río más cercano, pero de esta forma cada vez que haya una crecida del río éste arrastrará las basuras hacia aguas abajo, calificando esta acción como una barbaridad y una irracionalidad de los gobiernos municipales.
El ingeniero De León habló en presencia de monseñor Agripino Núñez Collado, rector de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra; reverendo Ramón Alonso, rector de la Universidad Católica de Santo Domingo; monseñor Gregorio Nicanor Peña Rodríguez, obispo de la Diócesis de La Altagracia (Higuey) y vicepresidente de la Conferencia del Episcopado Dominicano; monseñor Jesús María De Jesús Moya, obispo de la Diócesis de San Francisco de Macorís y miembro de la Pastoral Ecológica; reverendos Fausto Mejía, rector de la Universidad Católica del Cibao, Francisco Jiménez, Secretario General de la Conferencia del Episcopado Dominicano; José Goris, rector del seminario Santo Tomás de Aquino; y Jovanny Krawinkel, Secretario General de la Pastoral Ecológica, entre otros.
A la conferencia del ingeniero De León asistieron además de las figuras de la Conferencia del Episcopado Dominicano, de la Pastoral Universitaria, de la Pastoral Ecológica, decenas de profesores de las universidades católicas e invitados católicos internacionales.
El reconocido académico y ambientalista dijo que muchas ciudades dominicanas carecen de alcantarillados sanitarios, y que por tal razón las descargas de las aguas negras residenciales van al subsuelo a través de improvisados pozos filtrantes que drenan hacia las mismas aguas subterráneas, las cuales “aprovechamos a través de pozos tubulares, lo que produce una severa contaminación del subsuelo con altos niveles de bacterias coliformes, generando múltiples enfermedades gastrointestinales cuyo tratamiento cuesta cientos de millones de pesos anuales”.
Observó que mientras los programas de reforestación son tímidos y se concentran en las orillas de las carreteras para que la gente crea que hay una voluntad de repoblar los bosques, los aserraderos han vuelto a multiplicarse en todas nuestras cordilleras, aunque esta vez reciben el nombre de planes de manejo forestal autorizados por los funcionarios ambientales.
Denunció que funcionarios ambientales operan planes de manejo forestal en el extremo occidental de la cordillera Central.
Expreso que el Ministerio de Medio Ambiente aplica una política totalmente errada en lo concerniente a las extracciones de agregados de ríos y de canteras secas, pues sanciona y amenaza con cerrar a las escasas empresas que aplican correctas políticas de sostenibilidad ambiental extrayendo agregados sólo en las terrazas de los ríos, por encima del nivel freático y nivelando y reforestando los suelos minados.
Mientras esas mismas autoridades permiten todo género de libertades a las empresas que depredan los cauces de los ríos y las faldas de las montañas.
Sostuvo que el Ministerio de Medio Ambiente se comporta como una agencia recaudadora, pero no como una agencia reguladora, porque casi todas las decisiones de esa cartera son contrarias a los intereses ambientales del país.
De León citó como ejemplo el caso de la cementera de los Haitises y el caso de la licencia ambiental irregular con que se ampara a la empresa minera Barrick Gold, indicando que en términos ambientales el país está totalmente desprotegido.