FORMAN MOVIMIENTO TRABAJADORES URBANO CAMPESINOS PUERTOPLATEÑOS
Desde hace unos 25 años atrás en República Dominicana se hablaba y se dan cifras públicas que establecen que más del 50% de la población del país es eminentemente campesina, o sea; que la mayor parte del censo poblacional del territorio nacional reside en nuestras zonas rurales.
Ese criterio numérico atribuye un valor y una importancia política de primer orden a la clase campesina, a tal punto, que el extinto caudillo del Partido Reformista, doctor Joaquín Balaguer, siempre sostuvo que “mientras el campesinado fuera mayoría, su partido sería gobierno”.
De igual forma, dentro de las demás fuerzas políticas que interactúan en el país, llámese PRD, PLD y hasta los grupos de la izquierda tradicional, siempre se han trazado estrategias organizativas o formulas programáticas que han estado dirigidas a atraerse las simpatías del sector campesino hacia sus proyectos políticos particulares.
Gracias al peso numérico de los campesinos pobres, pequeños y medios, y a su insistente movilización, hace por lo menos tres décadas atrás, se pudieron obtener algunas conquistas sociales que beneficiaban a ese sector, como fue el caso de la hoy desaparecida “Reforma Agraria de Balaguer” y otras relativas a precios y comercialización de productos agrícolas, de forma que las consignas de “Tierra, Trabajo, Libertad y Educación” levantadas entonces hoy siguen vigentes y esperando de una fuerza social que las hagan realidad.
Esa fuerza numérica de nuestros campesinos y la persistencia organizativa de primer nivel que estos han mantenido a lo largo de los años, en busca de satisfacer sus necesidades mas sentidas expresadas en las consignas antes indicadas, es lo que hizo reflexionar a los sectores dominantes, tanto de la esfera local como internacional, en el sentido de que era necesario buscar fórmulas que condujeran a reducir tanto el peso numérico del campesino, así como el nivel de la presión social que estos ejercían.
Fue por eso que aparecieron agrupaciones que sirvieron de fuerza de choque entre los campesinos en lucha y aquellos que representan el atraso de los intereses tradicionales del latifundio semi feudal, de manera que gracias a tales iniciativas se formaron las Asociaciones de Ganaderos y hacendados, las cuales luego se transformaron en la llamada Junta Agro-empresarial Dominicana, -JAD- y otras que contradicen los reclamos de Reforma Agraria integral que aun sostienen los campesinos.
Igualmente se pusieron en marcha iniciativas dirigidas a eliminar las conquistas obtenidas al calor de la movilización y la lucha de los campesinos, ese es el caso de la paralización de la Reforma Agraria balaguerista, los proyectos de eliminación del Instituto Agrario Dominicano, así como el desplome de la producción agrícola de importantes áreas productivas de renglones tradicionales, como el maíz, café, cacao, sorgo, arroz y otros que tenían un peso importante en la economía nacional y cuya mayoría eran producidos por pequeños y medianos productores.
El esquema agro-productivo de nuestro país, fue prácticamente desmontado, incluyendo en este al de la industria azucarera, sustentado en cultivo de la caña de azúcar, todo esto como parte de una política y una estrategia dirigida a sacar del campo a la mayoría de los campesinos y demás sectores, que siendo desplazados por la fuerza de su medio natural, estarían obligados a emigrar a las ciudades, donde se les crearon atractivos como el turismo, las zonas francas, el motoconcho y la llamada economía informal donde estos efectivos fueron a parar incrementando los cinturones de miseria de las ciudades, donde por consecuencia, al agotarse esos atractivos, esa alta población desclasada, no encontró otro medio de supervivencia que no fuera el Narcotráfico, la delincuencia y otras desviaciones sociales.
Toda esa estrategia vino instrumentada en base a postulados político-económicos denominados “Neoliberalismo, Globalización y Privatización” cuyo eje central ha sido siempre el de hacer mas pobres a los pobres y mas ricos a los ricos, poniendo al país a ser mas dependiente que antes, tanto en materia económica, como política, porque al instaurarse la denominada economía de servicios basada en el turismo, las zonas francas y las remesas dejamos de ser autosuficiente en materia agro-alimentaria y los especuladores financieros y comerciales internacionales pasaron a ser los regentes de todo el aparato político y económico nacional.
Los resultados finales de esa campaña anti campesina están a la vista de todo el mundo, porque ya no solo es evidente el retroceso de la Reforma Agraria, sino que ahora nuestra economía carga el pesado fardo de la creciente importación de rubros alimenticios como arroz, habichuelas, maíz, azúcar, carnes, leche y otros que antes se producían en cantidad industrial en toda la zona rural, la cual hoy pasó a ser controlada por los neo-latifundistas y las empresas transnacionales agro industriales, mientras por otro lado, también se desmontaron en el campo, las inversiones en servicios públicos como educación, salud, vías de comunicación y otros.
Al tenor de esa campaña se propició la emigración masiva del campo hacia las ciudades, y es lo que hoy sirve de justificación al gobierno y sus socios para proclamar como “minoritaria” a nuestra población rural, asegurando que según el cuestionado y poco creíble censo nacional recién pasado, hoy los campesinos son apenas el 33% de la población, lógicamente pasando por alto, que de acuerdo a sus intereses políticos, han sido creados cientos de distritos municipales con comunidades rurales importantes del país, convirtiéndolas en “zona urbana” solamente en la letra; donde hay más de un 12% de población rural a la que también le niegan los servicios que debían tener como supuestos enclaves urbanos.
Como promotores y causantes principales de la persecución social a los campesinos, no solo se ubican sectores sociales y económicos del poder, sino a sus expresiones políticas mas acabadas, como son el PRSC, el PRD y el PLD, y los aliados de unos y otros, cuyos dirigentes y candidatos están comprometidos con los sectores del poder social y económico para no permitir que los campesinos pobres del campo y los que aun viven en las ciudades, puedan retornar sus antiguas luchas, y volver a sus comunidades a echar la batalla por la conquista de la tierra, por la producción de alimentos y contra el atraso y el abandono a que aun son sometidos; de forma que son esos partidos, sus dirigentes y sus candidatos quienes a pesar de sus prédicas y promesas a favor de los campesinos, se han evidenciado como enemigos de ese sector.
La realidad pone de manifiesto que si se suman los números entre los campesinos del campo profundo y los que residen en los llamados Distritos Municipales, estos podrían pasar del 45% en términos de población, y si a eso se le suma la población flotante de los sectores marginales de la ciudad, donde residen los hijos, hermanos, sobrinos y demás familiares de los que aun quedan en el campo y que por consiguiente piensan y actúan como campesinos, podemos determinar que el campesinado como sector social sigue siendo mayoritario y si se decide a actuar políticamente organizado, es una fuerza determinante en esa materia.
PROYECTO
Con el fin de promover la unidad, la lucha y la participación política de los campesinos y trabajadores Puertoplateños, un grupo de dirigentes sociales de nuestras comunidades rurales y del área urbana o sub-urbana han unido sus iniciativas para constituir una fuerza social y política, que de verdad defienda a los sectores mas pobres y marginados de nuestra sociedad.
El Movimiento de Trabajadores Urbano-Campesino (MTC) es una organización social plural, de Trabajadores campesinos y urbanos independientes, que nace en el Oeste de la provincia de Puerto Plata, en Septiembre de 2011. Actualmente cuenta con afiliados y afiliadas en más de una docena de barrios comunidades de los municipios de Puerto Plata.
La misión del MTC es la de fomentar la participación conciente, organizada y responsable de los hombres y mujeres del campo y la ciudad, para que se conviertan en sujetos de sus procesos productivos, económicos, sociales, políticos, culturales y ambientales, y puedan así vivir con dignidad en los medios urbano y rural.
El MTC se propone ejecutar diversas formas de acción colectiva; en primer lugar, aquellas que forman parte de los diversos movimientos sociales entre ellas: bloqueo de carreteras, ocupación de tierras, marchas, plantones, campamentos, ayunos, toma de oficinas, bloqueo de puentes, presencia masiva ante el Legislativo, entre otras. Se trata de formas de acción y de presión directa, no institucionales, que se desarrollan al calor del movimiento social.
En segundo lugar, están las formas de acción más institucionalizadas, que son parte de las estructuras participativas más o menos permanentes: cursos, talleres, asambleas comisiones, cooperativas de ahorro, las empresas asociativas, las granjas sustentables, y otras que nos sirvan para fortalecer la vía de la propuesta.
Estas formas de acción colectiva, tanto las no institucionales y puntuales, como las más institucionalizadas y permanentes, deberán contribuir a lograr tres efectos: la construcción política de capital social; el mejoramiento de las condiciones de vida, y el mejoramiento de las condiciones de equidad de las personas y de las familias que participan en el Movimiento.
OBJETIVOS
Son fines del MTC: defender la soberanía nacional y la independencia política, económica y cultural del país, así como sus riquezas naturales, históricas y patrimoniales.
El MTC impulsa el desarrollo de una sociedad justa y solidaria, capaz de satisfacer las necesidades de alimento, vestido, vivienda, educación, salud, recreación y esparcimiento para toda la población.
Es tarea primordial del MTC asegurar con su acción política los mecanismos de control político sobre los diferentes poderes de la República de los ciudadanos hacia quienes ejercen función pública.
Es necesario que el MTC luche por lograr que la representación política cubra a la mayor cantidad de sectores posibles, garantizando así el establecimiento de una verdadera democracia participativa.
El MTC debe impulsar un perfeccionamiento de la democracia participativa, mejorando los mecanismos de democracia interna y control político de las organizaciones sociales, comunales, sindicales, etcétera.
Es tarea fundamental del MTC impulsar una labor municipal y legislativa en procura del bien común.
Procurará impulsar en esos dos niveles las reformas necesarias que tiendan a mejorar el funcionamiento de los municipios y del congreso.
Lucharemos para que los presupuestos disponibles en ambas instituciones se destinen a mejorar la infraestructura vial, sistemas de atención médica pública, la elevación de la calidad de la educación pública, el reparto justo de la tierra, el respeto a los derechos y costumbres de las minorías étnicas, programas de vivienda, empleo.
CAPITAL POLÍTICO
Desde mediados de los años treinta se construye y se consolida en nuestro país, un modelo de gobernabilidad autoritaria de matriz estado–céntrica. Dicho modelo funda su legitimidad en el pacto social post-revolucionario expresado en la construcción de un nuevo orden político presidencialista fundado en el partido de Estado y un esquema de relaciones Estado – sociedad en el que aquel realiza mínimas reformas sociales para las clases populares, a la vez que las controla corporativamente a través de las organizaciones sectoriales del partido oficial.
El medio rural es donde se expresa con mayor nitidez este modelo de gobernabilidad autoritaria. Las comunidades campesinas no tienen acceso a la tierra, a los medios de producción, a los créditos y a los insumos y sólo consiguen migajas, cuando participan de las estructuras corporativas del sistema político a través del brazo campesino del partido oficial.
Todo esfuerzo de organización, ya no digamos contestatario de este modelo, sino independiente, está condenado a la represión o a morir de inanición, por negársele el acceso a los recursos monopolizados por el gobierno, el partido y su organización sectorial.
De esa manera, la construcción del capital social en nuestra zona rural, se entiende, como la construcción de estrategias, de redes y de relaciones para que los grupos campesinos accedan a esos recursos, o al mercado, o a las decisiones del Estado, siempre será un proceso de alto contenido político en cuanto
atenta contra las relaciones de poder dominantes, en cuanto constituye un discurso tácito o explícito que desafía el monopolio de la representación política y de la asignación de recursos para los hombres y las mujeres del campo.
Construir políticamente capital social en sociedades como la Domiciana es contribuir al fortalecimiento o a la construcción de la sociedad civil. Con dos componentes básicos: "...un elemento institucional definido básicamente por la estructura de derechos de los Estados de bienestar contemporáneos, y un elemento activo, transformador, constituido por los movimientos sociales".
Así pues, la construcción política del capital social en el contexto de regímenes autoritarios como el que tenemos hasta este momento, conduce a la construcción o fortalecimiento de la sociedad civil y a la construcción de ciudadanía.
Es decir, de ciudadanos concientes y exigentes de sus derechos y participativos individual y colectivamente en los asuntos públicos.
ELECCIONES
En medio de la constante campaña electoral que vive el país, las elecciones hacen sentir ya como "circo" que convocan los ricos "son como el juego de ruleta de feria" en cuyos escenarios se montan toda clase de espectáculos, arengas, dimes y diretes, entre candidatos a todos los niveles, a su vez cada rico propietario de partido pone dinero en uno y otro partido, para que cualquiera que con gane, salir beneficiado.
Esa es la realidad de la supuesta "democracia" que vivimos. Aquí las leyes restringen la participación electoral a todos aquellos que estén fuera de los partidos tradicionales, pues ellos mismos han confeccionado así la ley electoral, para concentrar el poder político absoluto en sus manos y no permitir ninguna otra alternativa fuera de esas formas de pensamiento e intereses que no son más que la "visión de la clase empresarial de lo que es desarrollo"; eso le venden a la población ingenua, por medio del show permanente que mantienen en todos los medios de comunicación, tratando de presentarse ante la gran masa de electores del pueblo, como única opción de seguridad y desarrollo para toda la sociedad.
Sin embargo, en este momento, vemos como necesaria la creación de una fuerza alternativa en los campos y comunidades de nuestra provincia de todas partes del país, que sea desarrollada por los propios campesinos y pobladores comunitarios, quienes se han convencido de que si los partidos políticos tradicionales no están identificados con sus intereses, entonces no tienen porqué tenerlos como opción de poder político, por eso nos proponemos promover y registrar candidaturas por la vía independiente, para síndicos distritales, regidores y diputados que son los únicos escaños posibles para alguien que no tenga millones para inscribir partidos pues así es la restrictiva ley electoral.
De esta manera estamos fundando comités políticos campesinos que bajo el método de democracia participativa desarrollan una dinámica organizativa que hará posible que el recurso de la unidad mas amplia, permita conformar toda una corriente social que le devuelva a la población el poder del voto con que ha estado premiando a una minoría de la sociedad.
Según el estilo organizativo de los sectores sociales que empujan esta nueva iniciativa, el programa de estas candidaturas toma como base los principios de lucha de las diferentes comunidades y sus organizaciones sociales mas representativas, y un método particular de la democracia participativa, el cual desarrolla un control directo de la comunidad sobre lo que hacen y deben hacer los candidatos elegidos, lo cual es novedoso para la historia política dominicana saturada de tantos arribistas, corruptos y burócratas; controles estos que ya son conocidos y aplicados por los Socialistas brasileños y de otras latitudes.
Seguiremos en el transcurso de estos meses, trabajando para desarrollar este camino alternativo de lucha electoral por medio de la participación directa de los moradores comunitarios y sus mas connotados dirigentes de manera que ellos se conviertan sin duda, en una verdadera referencia política para el resto de la clase popular del país, no sólo en el campo sino en la ciudad.
Los organismos de este movimiento político estarán diseminados en las principales zonas rurales y sub-urbanas de Puerto Plata, su composición básica será de 5 miembros por cada organismo, mientras se ejercerá un estilo de dirección colegiada donde todos deberán sentirse representados físicamente.
Con este ejercicio esperamos integrar a todos aquellos que se sientan comprometidos con la búsqueda de soluciones alternativas que beneficien a los mas empobrecidos del campo y de la ciudad, por esa razón, te exhortamos a unirte a este movimiento para que juntos construyamos una nueva sociedad y una nueva democracia social.