Con esta decisión, se devuelve la tranquilidad al sector turístico, que ha sido afectado por embargos de bandas organizadas dirigidas por abogados que se han dedicado a hacer embargos a hoteles, alegando “incumplimiento” de contratos de trabajo con empleados, afectando a cerca de una decena de centros turísticos y que pone en peligro el desarrollo del turismo dominicano, principal fuente de la economía.

 

En el encuentro entre el procurador general Jiménez Peña y los directivos de ASONAHORES también participó una representación de la Policía Turística (POLITUR); se analizó toda la problemática del sector y se acordó poner fin a una práctica que pone en entredicho la seguridad jurídica del país y hace peligrar al sector más fuerte de la economía, que el año pasado generó US$4,200 millones.

 

Julio Llibre, presidente de ASONAHORES, explicó durante el encuentro que hay policías y militares que actúan como ejecutores de embargos, en procesos cuya actuación es brindar seguridad a quienes deben actuar, poniendo en peligro polos turísticos que son, en la actualidad, el motor más importante como destino del sector.

 

Según el directivo hotelero, eventos de esa naturaleza, como los embargos abusivos, han afectado destinos como Bávaro-Punta Cana, zonas donde empresarios dominicanos y extranjeros han invertido miles de millones de dólares en lujosos complejos turísticos, convirtiéndola en una de las más atractivas para los turistas.

"Ustedes saben que el turismo, como industria, es una mercancía que se vende en base a imagen, a promoción y esa promoción se ve altamente perjudicada cuando se trata de eventos que ponen en peligro la buena imagen y la seguridad que hemos recibido como destino turístico a nivel internacional", explicó.

 

"Indudablemente que el turismo tiene una condición importante, que es, como todos sabemos, la industria y es la clave de la cual depende nuestra economía", dijo el señor Llibre, lo cual provocó la reacción inmediata del Procurador y la promesa de trabajar de inmediato para detener esa práctica.

 

Hace varios meses que ASONAHORES denunció la existencia de una banda que se dedica a hacer embargos, sin tener la autorización de la fuerza pública, y que esta práctica constituía una amenaza para el futuro del turismo. Durante el 2010 el país recibió 4,2 millones de turistas y en el primer semestre de ese año ha recibido 2,1 millones, con una proyección de superar los 5 millones de turistas.