Un censo que se realizó establece que en esta franja de terreno habitan unas 45 familias.

 

Estas familias se sienten temerosas que una vez llegue el tiempo de invierno, época en que se produce el mayor caudal de lluvias en la Costa Norte, por la creciente del río Camú, “quedemos sin hijos y sin nuestra viviendas porque fuimos arrastrado por este afluente”.

 

Dijeron que las autoridades del gobierno en Puerto Plata están al tanto de este problema, pero hasta ahora no “hemos visto que la gente del oficialismo este dispuestas ayudarnos”.

 

En estas mismas condiciones se encuentran las instalaciones de la dotación policial de esta comunidad, las cuales prácticamente están al borde de irse al fondo del barranco, porque dicho río se ha comido con sus constante crecientes los cimentos (pilotillos) donde se afincan las columnas y paredes de dicha edificación.