En este sentido el grito es colectivo, porque solamente se escucha el estribillo: “estamos secos de la sed”.
Los afectados por este pobre servicio señalan que CORAAPLATA, “nos está aplicando una especie de tortura China, continúa de CORAAPPLATA, porque llevamos semanas que no recibimos este preciado líquido”.
Incluso, el comunicador cristiano Franklin Veloz, se quejó porque en el sector donde reside CORAAPPLATA hace tiempo que no envía agua potable con regularidad.
Aseguró que en otros sectores de la población puertoplateña hace semanas que no se cuenta con este importante servicio, mientras funcionarios de esta institución alegan que CORAAPLATA no puede cumplir, porque hacen falta varias bombas y por las averías que afectan al acueducto.
Pero, según el comunicador Veloz, uno de los tantos abogados que cobran en esta institución, “ha tenido el tupé de salir en defensa de este organismo, incluso ha catalogado los reclamos que hace la población que se les envíe agua, como ataques de cortes políticos”.
Dijo que el profesor del Derecho, Francisco Capellán, califica de “politiquería estas denuncias, sin embargo, rehúsa referirse al embargo de las cuentas de esta institución y de otros actos legales que se conocen en los tribunales de justicia en contra de CORAAPLATA.
PROTESTAS
Por otra parte, residentes en el Ensanche Miramar, de esta ciudad, los cuales se muestran indignados por esta situación, optaron por lanzarse a las calles a protestar por la falta de agua potable en su sector.
Decenas de residentes en dicho barrio, entre ellos adultos, jóvenes y niños, obstruyeron por un momento el transito de vehículos por la calle Juan Lafitte, quemando gomas neumáticos y lanzando basura a la vía.
Oficiales de la Dirección Regional Norte de la Policía Nacional encabezados por un coronel de apellido Marte convencieron a los manifestantes que depusieran su actitud, ya que prometieron gestionar en CORAAPLATA la solución a este problema.