ESTUDIANTES ASPIRAN TENER EDUCACIÓN MÁS DIGNA
Este sábado último se celebró el Día Nacional del Estudiante, instituido mediante la Ley número 108 del año 1967, pero esta fecha pasò “sin pena ni gloria, porque ni siquiera las autoridades educativas se encargaron de organizar actos alusivos a la misma”.
El sector estudiantil dominicano aspira tener un sistema de educación más digno en República dominicana, lo que permitirá que este importante segmento de la sociedad “lleve a cabo sus metas y sus sueños como futuros profesionales del saber”.
Este sábado último se celebró el Día Nacional del Estudiante, instituido mediante la Ley número 108 del año 1967, pero esta fecha pasò “sin pena ni gloria, porque ni siquiera las autoridades educativas se encargaron de organizar actos alusivos a la misma”.
Pero esta fecha se conmemora en grande, dependiendo de la época que viva la nación dominicana, ya que en esta ocasión la política no se encargó de recordarles a las autoridades educativas que el pasado sábado fue el Día Nacional del Estudiante.
Incluso, tal celebración suele relacionarse con la juventud, la llegada de la primavera, por representar esta estación un simbolismo del nacimiento y reverdecimiento de la esperanza de tener un país con un mejor futuro.
Este año, los alumnos dominicanos ven arribar otro “Día del Estudiante”, esperando ser escuchados sus más elevados reclamos, peticiones que se agudizaron durante el pasado 2011 cuando grupos de la sociedad civil entendieron que debe priorizarse una mayor inversión por parte del Gobierno en el sistema educativo.
En vano fueron alzadas voces para reclamar que el Gobierno asigne un 4% del Producto Interno Bruto (PIB) para la educación
Estas manifestaciones buscaron llamar la atención sobre el bajo desempeño mostrado por los estudiantes dominicanos en diferentes niveles escolares.
Otra prioridad además, hacer un llamado sobre las dificultades que poseen algunos recintos o escuelas, donde se visualizan condiciones de extremo deterioro, no apto para recibir docencia.
Además, los bajos salarios que recibe el sector magisterial, factores que colocan a República Dominicana entre los cinco países con menos índice del desempeño en las cuatro áreas de la enseñanza.
En los estudiantes descansan las esperanzas de un pueblo que aspira a desarrollarse, por lo que existe un compromiso del Estado dominicano de brindarle sus más valiosos aportes como segmento importante de la sociedad, incluso el Gobierno debe proporcionar recursos suficientes que contribuyan a la formación de los docentes, con una educación digna y de calidad de acuerdo a la época en que vivimos, para que los jóvenes puedan lograr una nación como un día lo visualizaron nuestros patriotas.
Pero como dijo en una ocasión el maestro Don Bosco “La buena educación es el germen de muchas virtudes”. Centremos en invertir en la clave del futuro de los pueblos con aspiraciones y visión de desarrollo: la buena educación.