Esta estatua construida en bronce puro se expone a que los llamados “piperos que roban lo que sea, la segueteen por pedazos, para posteriormente venderla por a negociantes de metales para saciar sus vicios de drogas”.
Esta colosal estatua fue trasladada de su lugar de origen en 2008 cuando grupos “piperos” trataron de despedazarla por parte con seguetas, pero esto fue impedido por parte de la Policìa que actuó en consecuencia de manera rápida.
En esa ocasión las autoridades del Ministerio de Turismo dispusieron que esta estatua del Dios Neptuno fue llevada al patio de la gobernación de Puerto Plata, donde permaneció por unos tres años en este lugar, pero no hace poco que se trasladó al patio de las instalaciones del Teleférico donde permanece tirada y sin una custodia.
El viceministro de Turismo, César José de los Santos, quien ordenó que esta estatua fue llevada al patio del teleférico, ha declarado en varias ocasiones que la reparación de la misma cuesta alrededor de RD$500,000.00.
Pero en lo que el “hacha va y viene” esta efigie del “Dios Neptuno” que fue construida en los años 70 por disposición del Presidente Joaquín Balaguer, permanece sostenida por el pecho con un grueso palo de piñón.