Parte el alma y da gana de llorar observar como personas que dieron sus mejores años a la administración pública, “regresar a sus hogares con las manos limpias, porque en la regional del Ministerio de Salud Pública, ni siquiera saben cuando estas personas cobraran sus salarios de pensiones”.


Tomasa Peña, con 82 años de edad en su espalda, relató con gran tristeza denunció que hace siete meses que no recibe de Salud Pública una ayuda económica de RD$3000.00 que le asignó el Estado dominicano.


A pesar de tener las huellas de tantos años de edad, Doña Tomasa aún conserva su mente lúcida, un ánimo asombroso, “aunque pidió que por favor las autoridades del  Ministerio de Salud Pública deben ayudarnos para que podamos seguir cobrando nuestras pensiones”.


 Esta reside en una destartalada vivienda localizada en la prolongación de la calle Juan Lafitte de esta ciudad.

Dicha vivienda está construida de madera, incluso ha sido corroída por el comején.