Estas personas fueron concentradas en el ala derecha del Estadio “José Briceño”, para que recibieran a través del Plan Social de la Presidencia y la gobernación de Puerto Plata, las ayudas en alimentos que les fueron obsequiadas por parte del sector oficial.

 

Estos repartos fueron encabezados por la representante del Poder Ejecutivo (gobernadora), Eridania Llibre Jiménez, la cual fue asistida por su equipo de trabajo, incluyendo dirigentes del oficialista Partido de la Liberación Dominicana (PLD).

 

Algunas personas que desde horas temprano de la mañana acudieron al Estadio Briceño en búsqueda de una de las fundas alimenticias, denunciaron que fueron maltratadas por los militares que fueron asignados a la custodia de las ayudas que el gobierno donó a las personas pobres de los barrios de esta ciudad.

 

Las fundas entregadas a los favorecidos contenían: arroz, habichuelas, azúcar, aceite, latas de pica pica, espaguetis, entre otros comestibles.

 

La gobernadora Llibre Jiménez explicó a redactores del periódico puertoplatadigital.com, que por disposición del Presidente Leonel Fernández, el Plan Social de la Presidencia dispuso que unos 30 camiones, conteniendo fundas de alimentos crudos, llegaran hasta Puerto Plata para que las mismas fuesen distribuidas en los diferentes barrios de esta ciudad.

 

DENUNCIA

 

Varias personas que salieron de estos repartos con las “manos vacías” se quejaron que luego de estar en una larga fila, calcinados por el calor y los rayos solares, para “colmo fueron objetos de empujones por parte de los militares que a diestra y siniestra repartían culatazos”.

 

Una señora de edad avanzada, cuyo nombre no se pudieron obtener los redactores del periódico puertoplatadigital, resultó con una profusa herida en la cabeza, mientras procuraba adquirir una funda de comida, cuando el reparto fue trasladado a la cancha del Club Deportivo “12 de Octubre”, del sector Cristo Rey, de la avenida mayor general “Antonio Imbert Barreras”.

 

En el barrio El Javillar ubicado próximo al proyecto turístico de Costámbar, muchas familias quedaron “oliendo donde guisan”, porque la cantidad de raciones alimenticias que se llevaron a ese sector resultaron insuficientes para satisfacer a la gran cantidad de personas que demandaban de los representantes del gobierno que le donaran algunas de estas fundas de comida.