Según denuncias efectuadas por ciudadanos precisan que los enajenados mentales en la mayoría de los casos exhiben una conducta pasiva e inofensiva que solo suelen tornarse agresivos cuando se sienten amenazados o con hambre.

 

Asimismo se tiene información que muchos de estas personas con trastornos mentales realizan sus necesidades fisiológicas en plena vía pública ya que al no encontrarse en su cabales inocentemente incurren en esas acciones indecorosas.

 

Esta problemática debe ser atendida con rapidez por las autoridades competentes ya que estas personas afectadas de divagaciones psicológicas pueden ocasionar acontecimientos lamentables que se pueden evitar ahora que hay tiempo.