PUERTO PLATA.- Un empresario denunció que fue atropellado por miembros de la Dirección Central Antinarcóticos (DICAN) de la Policía Nacional, frente a la comandancia de la Marina de Guerra en esta ciudad.
Al explicar lo sucedido, Moisés Muñíz quien es co-propietario de una planta purificadora de agua, dijo que fue interceptado de forma agresiva por cuatro hombres fuertemente armados, vestidos de negro, con gafas oscuras y que le persiguieron por más de 800 metros en un auto Honda Civic de color negro con los cristales tintados.
Muñíz dijo que estos desconocidos con una actitud sospechosa, le apuntaron con sus armas, a la misma vez que le gritaron que eran agentes anti narcóticos pero en ningún momento se identificaron y al cabo
de unos segundos lo esposaron en una de sus manos.
“Como está la situación de inseguridad en nuestro país, yo lo único que pensé en ese momento, era que me iban a secuestrar para despojarme de mi vehículo”, expuso textualmente el ciudadano agredido.
Narró que al verse acorralado por los cuatro hombres armados, pidió auxilio al sargento de guardia que se encontraba en la Comandancia de la Marina de Guerra, por lo que se vivieron momentos de tensión ya oficiales de esa institución castrense salieron a socorrerlo y obligaron a los desconocidos que se identificaran, resultando ser miembros de la Dirección Nacional Antinarcóticas (DICAN) de la Policía Nacional.
Tras ser abordados por los oficiales de la Marina de Guerra, los agentes anti-narcóticos policiales confesaron que presuntamente tenían informaciones de que en una camioneta de color blanco serían transportados unos 100 kilos de cocaína, por lo que procedieron a detener a este ciudadano.
De su lado, el empresario Moisés Muñíz quien es co-propietario de Agua Jericó, se mostró indignado ya que según dijo transita por todo el país en su camioneta Ford modelo F-150, de color blanco y nunca ha tenido problemas con la ley.
Asimismo, agradeció a los militares de la Marina de Guerra por evitar que los agentes de la DICAN le continuaran agrediendo ya que ni siquiera le pidieron excusas ni usaron relaciones humanas para verificar su vehículo y pertenencias.