Este fenómeno ha movilizado a técnicos especializados en la materia, residentes en ambos sectores, debido a que se teme que por causa de estas emanaciones de gas licuado de petróleo, “se produzcan intoxicaciones humanas al granel”.

 

Dijeron que este olor a gas licuado no se sabe de dónde está emanando e incluso muchas personas han sido atacadas de nauseas, dolores de cabeza y con un sabor amargo en sus bocas.

 

Las familias que residen en la cercanía de la avenida Tavárez Justo, próximo a los sectores Bayardo y Los Reyes, dijeron que técnicos al servicio de la Defensa Civil y el Cuerpo de Bomberos Municipales, tratan de  establecer el origen de la emanación de este olor, pero que hasta ahora nada se conoce al respecto, mientras el problema se ha extendido más allá de los límites de ambos residenciales.

 

Incluso, el fuerte olor a gas de cocina disminuye o se intensifica por lo intenso de la brisa que sopla en el entorno.