Efectivos militares desalojan ocupantes terrenos CEA La Colorada
LA COLORADA:-Una gran cantidad de efectivos militares ocuparon este lunes (ayer) por varias horas esta comunidad con el propósito de desalojar a grupos de personas que en los últimos días han invadido tierras propiedad del Concejo Estatal del Azúcar (CEA), en La Colorada, del municipio de Imbert.
Decenas de militares fuertemente armados derribaron de inmediato casuchas que fueron construidas al vapor por los ocupantes de las tierras del CEA y no conforme con esto procedieron a sembrar el terror en la población de La Colorada, como para recordar los famosos 12 años de la época de Balaguer e impidieron que los llevaran hasta el lugar donde se llevó a cabo la ocupación de dichos predios.
“Llegó la guardia, esta vaina se jodió, gritaron muchas personas que desde varios días se metieron a ocupantes de las propiedades del CEA”, en La Colorada.
Mientras esto sucedía, los militares no permitían que las personas civiles entraran o salieran del lugar, ya que quienes intentaban hacerlo los conminaban a que se fuera por el camino que llegó o de lo contrario será apresado en el acto.
Un mayor del Ejecito Nacional que rehusó identificarse dijo a los periodistas que tenia instrucciones de no permitir la presencia de estos (comunicadores sociales) en la zona ocupada.
Urda Martínez, vocero de los grupos ocupantes de dichos terrenos, calificó como un abuso la actitud de los militares, los cuales llegaron a La Colorada en actitud agresiva, exhibiendo potentes armas de guerra e impidiendo el libre transito de las personas que intentaban llegar al lugar.
Martínez narró que los políticos de turno en el gobierno prometieron que gestionarían la entrega de solares para los habitantes de La Colorada cuyas viviendas se están hundiendo por fallas geológicas donde habitan actualmente, pero las gentes del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) no han cumplido con tales promesas.
Reveló que esta razón decidieron en una actitud pacifica penetrar a los terrenos propiedad del CEA en La Clorada, ya que temen que de seguir los hundimientos morirán aplastados juntos a sus familias.