Los ladrones “no dan tregua” a los propietarios de estos establecimientos comerciales, porque cada noche se reporta que en algunas de estas instalaciones, los delincuentes “hicieron de la suya al violentar sus puertas para cometer estos hechos delictivos”.

 

Por esta razón, las autoridades del Ministerio de Turismo y el Patronato de Administración del Malecón dispusieron de una seguridad privada que brindará protección a los bienes de dueños de casetas ubicadas en el cuarto de millas de dicha avenida que llega hasta Long Beach en esta ciudad.

 

Las constantes denuncias de robos en horas nocturnas, las quejas por lo conflictiva que está la zona del cuarto de millas ha provocado que se tomen estas medidas para garantizar las inversiones de los propietarios de esos negocios turísticos.

 

La disposición comenzó a ejecutarse este fin de semana último, lo que provocó un descenso en los robos y en el número de enfrentamientos que causaban las personas que acuden al malecón a recrearse con sus familias.

 

La seguridad que tiene a su cargo estas labores estarán “ojo avizor” para impedir que grupos de jóvenes, los cuales muchas veces queriendo ser más graciosos de la cuenta, “por cualquier quítame esta paja de encima proceden armar cualquier rebú, con el saldo de personas heridas y lesionadas, lo que ha obligado a dueños de otros negocios a cerrarlos de manera definitiva para evitarse problemas posteriores”.