Sin embargo, como paradoja de la vida las autoridades judiciales establecen que las lesiones graves que dejan los contactos intrafamiliares, producen al mismo tiempo un incremento en el número de denuncias sobre el particular que se han hecho en los primeros meses de este año.
Esto contrasta con la situación nacional en la que el número de casos se ha elevado de forma dramática, incluso los feminicidios representan un 23 por ciento de los homicidios que se han producido en República Dominicana.
Una entrevista que concedió al periódico digital Último Diario que dirige el periodista Edgar Lantigua, la fiscal adjunto a cargo de la Unidad de Atención a Víctimas de Violencia de Género y Delito Sexual, licenciada Luisa Marmolejos, revela que en la actualidad se han producido unas 1987 denuncias sobre violencia intrafamiliar en los primeros meses de 2011.
Marmolejos observa que de continuar este ritmo de denuncias en este aspecto “podríamos superar las cinco mil casos que nos fueron reportados el año pasado”.
Dijo que esto se debe en gran medida a que grupos de mujeres “ahora tienen más conocimientos, para denunciar a sus compañeros de hogar violentos”.
La magistrada Marmolejos señaló que en contraste con los casos registrados en 2011, “ahora tenemos una disminución de agresiones más graves, especialmente de aquellas que requieren un tratamiento prolongado entre un período de 15 a 21 días, especialmente los que son de pronósticos reservados”.
Reveló que hasta el momento en el tribunal que dirige solo tiene registrado este año un caso de muerte violenta entre parejas conyugales, el cual no fue atendido en su unida judicial de género.
Observó que las mujeres, niños y niñas sigue siendo el segmento de la sociedad más vulnerable en este aspecto, aunque entiende que han crecido los casos de hombres que denuncian agresiones de parte de sus compañeras sentimentales hogareñas.
Reveló que de un 25 a un 30 por ciento de casos de esta naturaleza, los cuales van desde brazos rotos, dientes caídos, heridas en el vientre, les son reportados con gran frecuencia en la unidad de genero por parte de los llamados “hombres maltratados por sus mujeres”.
ABUSOS SEXUALES
La magistrada Marmolejos dijo que uno de los renglones que más preocupa a la Unidad de Género es la frecuencia de los casos de violencia y abusos sexuales contra niños, niñas y adolescentes, los cuales van desde incesto, porque involucran a padres y familiares de los infantes abusados, lo que provoca embarazos no deseados en estos menores.
Manifestó que resulta preocupante casos de abusos sexuales que se han registrado a menores en el ámbito familiar, y escolar, “aunque estos procesos aberrantes les estamos dando un seguimiento especial para impedir que las partes realicen cualquier negociación con el agresor”.
Reveló que tal ha sido el caso de un profesor que imparte docencia en una de las escuelas públicas del municipio de Guananico, el cual está preso por acusaciones de este tipo, mientras que otro está siendo investigado al respecto y hasta un médico ha sido condenado a un año de prisión preventiva por abusar de una menor. La magistrada Marmolejos no ofreció los nombres de estas personas.
Sin embargo, aseguró que está investigando cuatro casos de incesto con embarazos causados por varios padres de menores, los cuales están en proceso de presentación de acusación, incluso a uno de ellos se la ha impuesto prisión preventiva de un año.
Los ojos de la magistrada Marmolejos muestran con claridad el impacto que tiene este trabajo en la sensibilidad humana de los miembros del Ministerio Público.
La funcionaria judicial “casi llora, porque se les aguaron sus ojos, cuando se refirió a estos hechos abominables”.
Sostuvo que en un caso de esto está involucrado un padre que constantemente violaba a sus hijos varones, incluyendo a su única hembra.
Asimismo, mencionó otro caso en el que una joven persistía en defender a su padrastro que luego de violarle durante algún tiempo ahora dejó a la madre de esta y se mudó con la menor, pero este se encuentra detenido en espera de la decisión que pueda tomar su Unidad de Género sobre el particular.
Resalto que la mayor cantidad de casos de convivencia de menores con adultos se da con mucha frecuencia en las zonas rurales de Puerto Plata, donde la familias ven como normal que un adulto que se lleva “por la palma a una menor, las lleven antes sus padres a supuestamente a besar la mano”, lo que es celebrado con algarabía por los cercanos a dichas parejas.
La magistrada Marmolejos indicó que ha tenido casos en que al reclamarle a la madre el por qué permitió tales aberraciones, la respuestas que ha recibido son: “que usted quiere, usted no sabe que me fugue por la puerta de atrás apenas a los trece año”.
La representante del Ministerio Público insistió en que se requiere de un mayor esfuerzo por educar y concienciar los padres sobre este problema que afecta a la mayoría de las familias dominicanas.
Aunque el grueso de los casos de violencia y agresiones sexuales se dan en los sectores marginales y en personas de escasa escolaridad, también ocurren en personas de otros estratos sociales, por lo que cada vez son mas frecuentes que los mismos sean denunciados ante la unidad de Ministerio Pública de Atención a la Violencia de Género y Abuso Sexual ubicada en la calle Virginia Elena Ortea, de Puerto Plata, donde acuden regularmente una gran cantidad de personas a denunciar las acciones de violencia en su contra.