En este sentido, Incháusti se trasladará a Santiago, donde junto a su “Movimiento De Las Bases” proyecta reunirse con dirigentes medios, que según su equipo político, han sido marginados de las oportunidades en el gobierno y de las decisiones en el partido.

 

En la antesala de su convocatoria a esta asamblea Incháusti aseguró que miles de militantes peledeístas están “pasando hambre”, porque no tienen oportunidades de empleo en la administración pública.

 

A principios de esta semana Incháusti se reunió con cientos de presidentes de comités de bases, líderes religiosos y miembros del PLD en diferentes asambleas realizadas en los sectores de Santo Domingo Cristo Rey, Los Alcarrizos y  Katanga.

 

Incháusti, líder del “Movimiento De Las Bases, dijo, sin embargo, sentirse identificado con las grandes inversiones del gobierno y las realizaciones notables de progreso de la actual administración del Presidente Leonel Fernández.

 

Considera que desde el punto de vista político,  la Dirección del PLD y del Gobierno tienen una deuda acumulada con los peledeístas, al tiempo que reiteró que ha faltado equilibrio económico y social que beneficie a las capas pobres y de clase media de la sociedad dominicana actual.

 

Sostuvo que una parte de la dirigencia del PLD en el gobierno ha propiciado la confusión del papel patriótico y liberador de los dirigentes medios con nombramientos que desconectan a las bases peledeístas de las decisiones correctas de Estado y de las oportunidades de dirigir el proceso de cambios que requiere la Nación.

 

Incháusti, de las primeras promociones de miembros fundadores del PLD con su líder el Presidente Juan Bosch, argumenta que no se explica por qué funcionarios del gobierno propician nombramientos sin fundamentarlo en las nominas del Estado ni sustentación con pagos reales de sueldos a los designados.

 

El “Movimiento De Las Bases del PLD” señala en una nota de prensa que constituye una vergüenza que hechos de esa naturaleza se produzcan en el gobierno apoyado por las bases del PLD, justo cuando la sociedad requiere de cambios sustanciales que vayan más allá de simples actos proselitistas.

 

Incháusti llamó la atención sobre el abandono por parte de dirigentes de la organización de sus principios y obligaciones, por la concentración en acciones de tipo grupal o personal, marcadas por la vanidad personal.