Estos planeamientos fueron sustentados por el diputado de Puerto Plata, doctor Carlos (Papito) Martínez Arango, quien aclaró que de acuerdo a los reglamentos tanto el Senado como la Cámara de Diputados deben sesionar los días martes, miércoles y jueves de cada semana.

 

Martínez Arango, quien además, es candidato a Alcalde  por el municipio de Puerto Plata, señaló que como se está en medio de una activa campaña electoral se debe sesionar “por decencia”, aunque sea una vez por semana.

 

A las declaraciones del congresista puertoplateño, se unieron sus compañeros de bancada en la Cámara Baja, doctor Ruddy González, representante de Azua y  el ingeniero Ángel Acosta, por Santiago, quienes coincidieron en señalar que en los últimos tres meses, las cámaras legislativas apenas se han reunido en cuatro oportunidades y ha sido para aprobarle préstamos al gobierno.

 

Los diputados Acosta, González y Martínez Arango criticaron que en el Congreso Nacional reposan la Ley de Partidos Políticos, la revisión de los códigos Civil y Penal, así como otras iniciativas de trascendencia, los cuales no han sido aprobados por que esas piezas están siendo boicoteadas por los legisladores oficialistas.

 

Estos congresistas pertenecientes al partido del Jacho Prendió señalaron que no es una acción correcta ni mucho menos decente y ética, que un senador y un diputado cobren un buen salario mensual y no rinda ninguna labor.

 

Se recuerda que el Congreso Nacional aprobó alrededor de dos mil millones de dólares en préstamos en los últimos meses ya que primero ratificó 600 millones de dólares en empréstitos con organismo multilaterales, poco después una autorización al Poder Ejecutivo para una emisión de mil millones de dólares en bonos soberanos.

 

Esos empréstitos han sido criticados por la clase empresarial, representantes de la Sociedad Civil y sobre todo por los partidos de oposición quienes han alertado que este festival de prestamos esta prácticamente hipotecando la soberanía nacional e incluso poniendo en riesgo el futuro de la nación.

 

Finalmente es propicio traer a colación que según señala la recién aprobada Constitución de la República la primera legislatura ordinaria de ambas cámara legislativas dominicanas que se inicio el 27 de febrero pasado tendrá una duración de 150 días, de los cuales muy pocas veces “los honorables legisladores” han sesionado a favor de iniciativas que beneficien a la población.