El abrazo como símbolo de “amor y paz” ha ido desapareciendo en el seno de las familias de República Dominicana.
De ahí que recobra gran importancia el movimiento que han creado un grupo de jóvenes de la región del Cibao para lograr que los dominicanos “brinden a sus semejantes un abrazo cordial”.
El grupo renovación carismática de la diócesis de Puerto Plata auspició la charla titulada: “El Abrazo”, con la intención de rescatar los valores fraternos.
Esta disertación estuvo a cargo de la licenciada Leslie Abbott Diloné, quien destacó que el abrazo no solamente consiste en el acto de estrechar a un amigo o un ser querido, sino más bien es una demostración de afectividad, cariño y respeto.
En esta actividad participaron decenas de personas, las cuales incluso pusieron en práctica este acto de afecto y cariño.
Diloné reveló que en lo últimos tiempos se está difundiendo la “abrazoterapia” debido a que estudios realizados por profesionales de la conducta humana señalan que de forma increíble un simple y amoroso abrazo puede curar, compensar, mejorar y prevenir estados emocionales adversos.
Aseguró que los abrazos además de “hacernos sentir bien, se emplean para aliviar el dolor, la depresión y la ansiedad, a la vez que provocan alteraciones fisiológicas positivas en quien toca y quien es tocado”.
Observó que el abrazo acrecienta la voluntad de vivir a los enfermos y es de todos bien sabido que cuatro abrazos al día son necesarios para sobrevivir, ocho para mantenerse y doce para crecer como personas.