PUERTO PLATA.- Las primeras horas del Día de Navidad en esta ciudad, se caracterizaron por el recogimiento de los ciudadanos luego de una noche de celebración, donde la comida y las bebidas, especialmente alcohólicas, primaron durante y después de la tradicional cena de Nochebuena.
En horas de la mañana del 25, se observaron desérticas las calles y avenidas de Puerto Plata debido al poco flujo de personas con un tránsito vehicular descongestionado y todos los establecimientos comerciales cerrados, en cambio, solo en los barrios populares varios jóvenes siguieron amanecidos y seguidos la parranda navideña exhibiendo como trofeo una pila de botellas vacías tanto de cervezas y otras bebidas alcohólicas.
Mediante un recorrido realizado por este redactor, se pudo comprobar que en las principales avenidas de la ciudad algunas camionetas y unidades motorizadas de la Policía Nacional realizaban labores de vigilancia, mientras que un mermado flujo de personas transitaban por las calles, en cada esquina se veía un pequeño grupo de hombres jóvenes tomando cerveza y los negocios de reparación y venta de piezas de vehículos estaban cerrados.
Asimismo, la mayoría de las personas decidieron calentar los alimentos que quedaron de la cena de Nochebuena lo que daba lugar a que un grupo de hombres decidieran jugar una partida de dominó frente a un colmado, el cual se mantiene en actividad resistiéndose a la pausa operacional que realizan otros negocios.
Pero, el hilo de serenidad que se apreciaba en el recorrido nuestro, se vio interrumpido por una pequeña trifulca escenificada por un grupo de personas que discutían y se vociferaban obscenidades frente a un colmado ubicado en la calle 5, en el sector INVI, que según curiosos, solo se trató de una alegada confrontación familiar cuyos protagonistas se encontraban en estado de embriaguez, por lo que rápidamente un cuarteto de agentes policiales restableció el orden en el lugar.Afortunadamente, el referido conflicto no pasó de un enfrentamiento verbal por lo que no dejó personas heridas y tampoco apresadas.
Finalmente, en el sector CONANI algunos residentes se quejaban de que no pudieron dormir debido a que un grupo de tígueres casi amanecieron bebiendo en la calle y con una música estruendosa a ritmo de reguetón que emanaba de un carro dotado con un potente equipo de sonido.