Según una carta, Don Rafael Rodríguez Camargo le encargó la casa modelo en 1890, instalada por carpinteros ingleses y vino de Paris en cajas por barco, tipo Victoriana de dos (2) plantas de madera revestida de zinc en forma de escamas, hecha de zinc. Cocina en el sótano y baño especial arriba, la casa que tuvo el primer inodoro en Montecristi,  un salón especial de recepciones en la planta alta, amueblada al estilo Luís XV con alfombras y cerámicas suntuosas. Jardines enverjados con iluminación de faroles especiales, cochera al final del patio, amueblada con todo el lujo de primera.
 
La casa no produjo felicidad a sus dueños porque Don Rafael murió trágicamente en 1890 antes de visitarla, sus dos hijos acababan de graduarse en Francia y murieron en plena juventud.
 
Durante la dictadura de Trujillo, los plafones fueron destartalados por suposición de que M. Rodríguez tenía armas escondidas, principalmente este fue el motivo de su deterioro, uno de los hijos de Doña Emilia fue hecho prisionero y maltratado.
 
La casa fue centro cultural y representaba en esa década de 1890 al 1900 poderío económico y político de la Línea Noroeste, la casa fue vendida por los sucesores a Arismendy Trujillo, quien la reparó al encontrarla en malas condiciones, luego pasó a Bienes Nacionales y luego por varios años estuvo en el Palacio de Justicia y en la actualidad se encuentra en reparación por parte del Patrimonio Cultural.
 
Actualmente se encuentra deteriorada, una mansión que pudo tener un enorme sentido histórico, y que el Palacio e Justicia desocupó hace más de diez años, una de las casas más completa y en excelentes condiciones. 
 
Se ve una infinita tristeza porque la casa Doña Emilia que antaño fue una mansión, hoy se encuentra sin condiciones, la única casa que en Montecristi iba a tener cocina en el sótano y no se pudo hacer, encontrándose en condiciones no aptas para hacerla.

Fuente: www.la información.com