Observadores de este problema calificaron como un atentado criminal contra la naturaleza esta acción que han llevado a cabo los desconocidos al envenenar las aguas del río San Marcos.

 

Estas personas han tirado una sustancia desconocida, lo que ha causando la muerte a centenares de peces y jaibas que cohabitan en dicho río.

 

Los efectos nocivos de esta acción descabellada se ha podido apreciar en la desembocadura del río San Marcos hacia el océano atlántico, próximo al sector El Javillar, donde han sido encontrado muertos peces, jaibas, incluyendo algunas aves al hacer contacto con el veneno o fungicida utilizado para matar esas especies.