El comerciante Dimas Brito, propietario del establecimiento comercial, narró que fue apuntado en la cien con varias armas de fuego que cargaban los sujetos que lo atracaron y lo obligaron juntos a dos empleados a entregar el dinero de la venta del día.
Brito narro que luego los delincuentes le propinaron un maquinizo en la cabeza que por el momento le hizo perder el conocimiento y cuando despertó tenía tres puntos de sutura.
Explicó que los elementos que llevaron esta acción delictiva el pasado sábado tienen mucha astucia debido a que penetraron a su establecimiento comercial en Maimón dotados de la manera más amable y cómo si se tratara de personas con solvencia económica que irían a comprar materiales de construcción.
Sostuvo que en ese momento no hubo una muerte debido a que “tuvimos la habilidad de hacer las cosas que exigían los desconocidos y porque estábamos imposibilitados de hacer algo, porque nos tenían encañonado”.
Agregó que en su vida de comerciante no había observado un panorama tan difícil para cada uno de los que fuimos victimas de esos delincuentes.
Luego de cometer el atraco los desconocidos se marcharon tranquilamente en un carro blanco e incluso procedieron por los alrededores de la comunidad de La Colorada, del municipio de Imbert, a montarse en otro vehículo que lo esperaba para huir con rumbo a Santiago.