PUERTO PLATA.- Decena de puertoplateños observan absortos como desmantelan las maquinarias y las instalaciones de los Molinos del Ozama, empresa estatal ubicada entre las vías José Eugenio Kunhardt y la avenida mayor general Antonio Imbert Barreras de esta ciudad.

Se precisó que desde el pasado fin de semana, una brigada de obreros llegó al lugar y sin ofrecer ninguna explicación procedieron con una sorprendente rapidez a desarmar las trituradoras y pulverizadoras de granos, además de las turbinas de dichos molinos.

El desmantelamiento de los Molinos del Ozama que llevan cerrados casi dos décadas, se continúa ejecutando desde tempranas horas de hoy lunes, donde las gigantescas piezas y estructuras de hierro fueron colocadas en cuatro camiones patanas con rumbo a San Domingo.

A pesar del gran escándalo que este hecho ha causado en la población puertoplateña, todas las autoridades gubernamentales guardan un silencio sepulcral al respecto y solo se escuchan muchas conjeturas sobre el irónico proceso de involución que vive “La Novia del Atlántico”.

Pero en los corillos pueblerinos, la gente comenta que esas instalaciones industriales que pertenecieron a la desaparecida Corporación Dominicana de Empresas Estatales (CORDE), están dentro de los activos públicos que fueron vendidos en la capitalización de empresas del Estado llevado a cabo en el cuatrienio 1996-2000.

Mientras que una fuente la cual pidió mantener en el anonimato su identidad, puntualizó que esas maquinarias de Puerto Plata fueron adquiridas mediante compra por el grupo empresarial Bocel para la ampliación de los Molinos Valle del Cibao, además del Grupo Malla, propietario de Molinos Modernos.