Este fenómeno que mantiene en vilo a las autoridades policiales dominicanas, al parecer no tiene límites, porque ni siquiera los animales se les salvan en sus andanzas aberrantes a las personas protagonistas de estos hechos delictivos.
Para muestra basta un botón. Ramón Cabrera, quien lleva años ganando el pan de su familia, cargando lo que sea en una carretera de su propiedad, la cual es tirada por un famélico caballo que apenas se sostiene en pie por obra y gracia de la divina naturaleza.
Sin embargo, desaprensivos aprovecharon que Cabrera soltó en unos matorrales su caballo para que se alimentará consumiendo maloja (hierba), para asestarle varias puñaladas con una filosa arma blanca, lo que provocó que el indefenso animal quedara tendido en el suelo sin poderse levantar por el momento.
Cabrera reveló que este hecho malvado llevado a cabo por personas que no “tienen buen corazón” sucedió el viernes último e incluso se entero de lo que le había pasado a su caballo al notar que su fiel compañero sangraba profusamente de la parte del vientre y al examinarlo observó las heridas que les produjeron con un filoso machete.
VIVERO
Por otra parte, desconocidos se introdujeron el pasado viernes en una empresa de vivero para robarse unas 50 matas de orquídeas.
Sussy Martínez, propietaria de las plantas ornamentales, quien reside en la Urbanización Atlántica, del municipio de Puerto Plata, dijo que los desconocido aprovecharon que “dormíamos para llevarse la misma en horas avanzada de la madrugada del viernes último”.