PUERTO PLATA.- Como en cada año, cientos de ciudadanos acudieron desde tempranas horas de este domingo a los dos cementerios municipales de esta ciudad, a visitar los sepulcros, tumbas y panteones de sus progenitoras fallecidas, con motivo de la celebrarse del Día de las Madres.
 
Los familiares o deudos se reunían en familia alrededor de los panteones donde realizaban oraciones a Dios, rezaban el Padre Nuestro, encendían velas y velones a la misma vez que adornaban con flores el lugar donde descansan sus madres fallecidas.
 
En el viejo cementerio ubicado entre las calles El Morro y Padre Castellano, fue donde se observó mayor cantidad de personas y en la capilla del mismo el sacerdote católico Francisco Hernández (Frank Chíchi), ofició una misa en honor a las madres ya difuntas y donde resaltó la importancia y el valor de una madre en el seno de la familia que es el núcleo de la sociedad, razón por la cual debe permanecer unido y que los hijos deben manifestar siempre respeto y amor al ser que le dio la vida como es la madre, a la cual definió como “un verdadero tesoro que hay que cuidar en vida”.
 
Mientras que en el cementerio de San Marcos, también acudió una cantidad considerable de personas quienes procedían a limpiar los nichos de sus madres fallecidas y colocaban flores, le prendía velas y rezaban oraciones.
 
Con un ramo de flores en las manos, el señor Manuel Martínez dijo que todos los años acude a visitar latumba de su madre sepultada en el camposanto de San Marcos, la definió como una mujer cariñosa y abnegada que siempre les brindó apoyo, educación y cariño en abundancia a él y a sus hermanos, cualidades que convierten a su progenitora en un ser irremplazable.
 
En tanto que muchos comerciantes se ubicaron en las cercanías de los dos cementerios principales de Puerto Plata ya que aprovecharon el Día de la Madres, ofertaban arreglos de flores a los ciudadanos que acudían a visitar los sepulcros de sus progenitoras que partieron hacia el descanso eterno.
 
Se dinamizan las ventas
 
Esta fecha le imprimió cierto dinamismo a la comercialización de artículos y productos en las principales arterias comerciales de las calles Camino Real, Separación, Beller, 12 de Julio, 27 de febrero y las avenidas Manolo Tavarez, Luis Ginebra y Malecón, donde en tiendas y otros establecimientos se registró un incremento considerable de las ventas durante el fin de semana con motivo de la celebración del Día de las Madres.
 
Como de costumbre, las tiendas desataron “una guerra de ofertas y especiales” que motivaban a la gente a moverse de un lugar a otro, comparando y buscando el mejor precio y la mayor calidad al momento de adquirir artículos diversos para agradar a sus progenitoras.