Los padres de la occisa culpan a Ovalles, pero las indagatorias que ha hecho la Policìa en Moca de este caso, por ser Gaspar Hernández un municipio de la provincia Espaillat, “no terminan de concluir, lo que para muchos se trata de una treta para que este caso se diluya en el tiempo y el esposo de la victima recobre nuevamente su libertad”.

 

La noche que murió la empresaria Silverio Vargas, a causa de varios disparos que supuestamente les hicieron desconocidos, apenas estaba en su alcoba su esposo Benjamín Ovalles y en una habitación contigua su hija menor.

 

Incluso, la madeja de este caso se ha enredado tanto, que muchos se preguntan: el por qué su esposo no llevó a su consorte a un centro de salud tan pronto ésta resultó herida mortalmente, sino que se quedó esperando que llegaran las autoridades policiales en Gaspar Hernández, pese a que dicha empresaria aún se mantenía con vida.

 

Varios jóvenes que escucharon los disparos fueron quienes llevaron en estado agónico a Silverio Vargas al hospital público “Manuel De Luna”, la cual falleció momentos después, incluso estos “buenos samaritanos fueron detenidos por varios días, pero posteriormente recobraron sus libertad”.

 

Horas después del día que ocurrió este confuso crimen, familiares, amigos y otras personas de la comunidad de Gaspar Hernández se dirigieron a dicho hospital,  procediendo a limpiar su cadáver y decidieron llevarlo a Patología Forense en Santiago para que allí dieran inicio a la experticia correspondiente, pero a casi tres meses que ocurrió esta tragedia la prueba de balística no termina de darse a conocer.

 

PROTESTAS

 

Las familias gasparenses han  marchado en diversas ocasiones por las calles de este pueblo exigiendo justicia, ya que la empresaria asesinada era bastante querida en esta zona de la costa Norte.

 

En diversas ocasiones las calles de este pueblo han sido iluminadas en horas de la noche por el encendido de velas que han llevado a cabo personas de esta comunidad para exigir que se condene a Benjamín Ovalles, porque este alegadamente fue quien mató a su esposa.

 

Belkis Silverio, madre de la occisa acusa a Ovalles de la muerte de su pariente, ya que éste (Benjamín) constantemente maltrataba físicamente a su compañera de alcoba.

 

HAITIANO

 

Como si fuese “crónica de una acusación anunciada”, las autoridades policiales apresaron a un nacional haitiano, el cual supuestamente tenía en su poder el teléfono celular de la víctima.

 

La fiscalía de Moca se ha negado a aceptar este detenido, porque entiende que por el momento no puede relacionar este caso de la muerte  de dicha empresaria con el teléfono celular que la Policìa dice que le ocupó a dicho nacional haitiano, cuyo nombre nunca ha ofrecido a los periodistas en Gaspar Hernández y en Moca.

 

RECURSOS

 

El viernes último se conoció en Moca un recurso por medio del cual Ovalles trató de obtener su libertad, incluso que se varíe la medida de coerción de tres meses que le ha sido impuesta antes de  que su caso se conozca en audiencia preliminar, pero esta petición le fue negada por la jueza que conoce su caso.

 

A esta audiencia acudieron decenas de personas de Gaspar Hernández, las cuales se vistieron con camisetas con la imagen de la empresaria asesinada y con el slogan en letras grandes: “Queremos Justicia”.

 

Mientras, que familiares, amigos y manifestantes  vociferaban ante las cámaras televisivas, para que  Ovalles lo escuchara: “asesino, asesino, mataste a tu esposa”.

 

Este de inmediato bajó la cabeza y fue conducido nuevamente a la cárcel pública de Moca donde deberá esperar por el juicio de fondo.

 

El abogado del acusado, doctor José Rivera (Memé), pidió a los familiares de la occisa que se lean la biblia en el libro de Colosenses 3.25, aunque no dio más explicaciones y se marchó raudo del Palacio de Justicia de Moca.

 

(Colaboración de: Luis Brito).