Crece el desorden en el hospital Ricardo Limardo de Puerto Plata
Se suma todo esto al casi inexistente inventario de material gastable; no hay gasas, no hay jeringas, no hay papel; no existen las mínimas condiciones para un trabajo digno en el que la gente pueda ser atendida sin que tengan sus familiares que ir a la farmacia a comprar el material a ser usado en cualquier procedimiento.
La calamitosa situación por la que atravesó una parturienta la cual alumbró dentro de un vehículo estacionado justamente frente a la sala de emergencias del hospital Ricardo de Limardo de Puerto Plata ha destapado una especie de olla de grillos dentro de esa institución.
El hospital está siendo destinado como receptáculo de compañeritos sin preparación, nombrados para ocupar las posiciones para las que no tienen el más mínimo de conocimiento.
La dirección, abrumada, recibe diariamente solicitudes de las diferentes tendencias del partido para que les nombren personal, muchas veces con una celeridad pasmosa. Reciben gente de todos lados en busca de puestos.
Se suma todo esto al casi inexistente inventario de material gastable; no hay gasas, no hay jeringas, no hay papel; no existen las mínimas condiciones para un trabajo digno en el que la gente pueda ser atendida sin que tengan sus familiares que ir a la farmacia a comprar el material a ser usado en cualquier procedimiento.
El hospital está lleno de empleados y vacío de materiales.
Cuentan que un alto funcionario regional, cuya madre estaba enferma, mandó a retirar una de las camas de posición que habían sido compradas cuando remodelaron el hospital.
Cabría preguntarse si ese funcionario no gana para comprar una cama, si sus ingresos son tan magros que no le permiten comprar una. Hay fotos de la cama vieja colocada en el lugar donde estaba la cama nueva y evidencias de las gestiones para la devolución. Eso no es más que una burda rastrería.
Las tendencias políticas están arrastrando el hospital hacia el despeñadero, eso es lo que dicen a lo interno de esa institución. Convendría que el ministerio hiciese una auditoria tanto en lo que tiene que ver con el nombramiento del recurso humano, asi como del manejo de los materiales, también, por qué no, un inventario del mobiliario y equipos a los fines de aclarar cualquier duda.
Fuente: Articulo invitado