De esta manera el turismo de Cuba se coloca en una competencia por la primacía en la región del Caribe.
Según ha informado la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), el incremento fue de 137.930 viajeros, procedentes de Canadá, Europa y otras regiones.
Sólo en mayo llegaron a Cuba 183.791 turistas, una cifra mayor en 7,2% a la de igual mes del pasado año y superior en 11,6% y en 15,7% a los resultados reportados en 2009 y 2008.
Hasta mayo, resalta el informe de la ONE, Cuba recibió 1.363.760, unos 137.930 más que entre enero y mayo de 2010, y los planes del sector turístico cubano para 2011 son llegar a los 2,7 millones de turistas internacionales, avanzando en el camino hacia los tres millones.
A inicios de abril, en poco más de 3 meses y con 13 días de antelación frente al año precedente, Cuba ya había recibido a 1 millón de visitantes extranjeros, y según datos del Ministerio de Turismo (MINTUR) el crecimiento del sector en el primer trimestre de 2011 fue de 10,4%, alentado sobre todo por el comportamiento de los mercados de Canadá, Rusia, Argentina, Reino Unido, Chile, Polonia, Venezuela y Bélgica.
Los resultados de los primeros cinco meses muestran que se mantiene la tendencia al alza en los flujos turísticos a los destinos turísticos cubanos, y Cuba se coloca en la competencia con República Dominicana por la primacía como destino turístico de la región del Caribe.
En el 2010, República Dominicana recibió 4,2 millones de turistas y en lo que va de año ha recibió 2,1 millones de turistas.
Según las autoridades, Cuba continúa trabajando en la incorporación de nuevas habitaciones en destinos como Cayo Santa María, al norte de la central provincia de Villa Clara, y en el famoso balneario de Varadero, se renueva la planta hotelera y extra-hotelera en otros de los destinos con mayor aceptación por parte del turismo internacional y trabaja para desarrollar los segmentos de golf e inmobiliario, siempre sin recurrir a la baja de precios para captar más mercado.
El pasado año llegaron a Cuba 2,5 millones de turistas, provenientes principalmente de Canadá, Rusia, Argentina, Reino Unido, Chile, Polonia, Venezuela y Bélgica, que dejaron ingresos en divisas por más de 2.200 millones a la economía nacional.