CONVIERTEN MALECÓN ZONA PASTOREO VACAS EN PUERTO PLATA
La avenida de circunvalación Norte (malecón), próximo a Long Beach, “ha sido convertida en un establo para el pastoreo de vacas, estos animales se aparean en medio de la vía, impidiendo el paso a dueños de vehículos que utilizan está vía para con mayor facilidad llegar al casco urbano del municipio de Puerto Plata”.
En ocasiones han estado a punto de producirse aparatosos accidentes en esta parte del malecón de esta ciudad, debido a que de repente personas que suben y bajan en sus vehículos a gran velocidad, cuando llegan a la zona de Long Beach, se encuentran que en las primeras horas de cada día una gran cantidad de vacas están vagando por esta parte de Puerto Plata.
Esta insólita escena, es un reflejo fiel de como la modernidad que se busca imponerse en República Dominicana, tiene que ceder con frecuencia al drama que constituyen los llamados "Pobres Padres de Familias (PDF), los cuales a toda costa salen a las calles en búsqueda del sustento de los suyos, pero pierden de vista muchas veces los imperativos de la vida urbana”.
El lunes último redactores del periódico digital Último Diario que se desplazaban en sus vehículos a eso de las 8:00 de la mañana por el malecón de esta ciudad, “quedaron impresionados cuando varias vacas, cuyos dueños se desconocen por el momento, coparon por completo la parte del Long Beach, lo que impidió por el momento que muchas personas se desplazaran en sus vehículos hacia el centro de Puerto Plata”.
Esta escena se repite diariamente, porque quienes cuidan esos animales proceden a su pastoreo en los solares que bordean el malecón de esta ciudad, incluso han convertido el tramo Sur-Este de esta vía en una finca de su propiedad que les permite alimentar su ganado sin ninguna restricción de parte de las autoridades policiales y municipales.
No existen dudas algunas que existen para conductores riesgos evidentes, porque al manejar con excesiva por esta vía de desahogo, incluso para los que manejan un poco desprevenidos, de repente pueden encontrarse con la sorpresa de tener de frente a grupos de vacas caminando por el bulevar marino de esta ciudad.
Nadie osa cuestionar a los propietarios de estas vacas, porque a fin de cuentas, se trata de que éstos buscan ganarse la vida, no importa los trastornos que puedan causar a la vida citadina de quienes habitan este pueblo de la costa Norte.