PUERTO PLATA.- La espera de los moradores en Puerto Plata deque la arrabalización y el desorden presente en varios puntos de esta ciudad,pueda ser corregido por las autoridades edilicias, al parecer va para largo yaque no obstante la llegada de los cruceristas, estas problemáticas exhiben lapeor cara de “La Novia del Atlántico”.
Según las quejas de los ciudadanos dan cuenta que en casitodos los espacios públicos además de algunas calles y avenidas locales lo queimpera el caos y la anarquía como son las infinitas paradas de motoconchistasencima de las aceras o calzadas peatonales que se anidan y se cubren con elargumento del desempleo y falta de oportunidad.
A juicio de muchos, las autoridades municipales se hacen de la vista gorda ante laarrabalización que se cuela en los alrededores de instituciones del Gobierno,como es el caso del edificio que aloja las oficinas de Impuestos Internos,pasaportes y la dirección regional de Educación de la calle Antera Mota conSeparación, pero una situación peor se puede observar en la avenida manoloTavares Justo donde diversos negocios como son gomerías, talleres de mecánicas,tiendas y no pueden faltar las paradas de motoconchos que se han adueñado delas orillas peatonales de esa vía tan transitada.
En los alrededores del Hospital Ricardo Limardo, allí elruido y el caos no dan tregua ya que el control absoluto de ese perímetro lotienen las rutas dedicadas al concho de carros y guaguas del transporte públicoque se dirigen hacia Sosúa, Yásica, Río San Juan y otras comunidades, ocupanpor completo las aceras de ese importante tramo donde confluyen la avenidaManolo Tavares Justo con las calles Cucho Gómez, Gregorio de Lora y José EugenioKhunhardt, lugar exacto donde se concentra el mayor tráfico de Puerto Platadonde para colmo de males no falta los pedigüeños, y vendedores que ofertanvariados productos.
Llama la atención la pugna entre varios jóvenes que sededican a limpiar cristales de vehículos frente al hospital público localademás de la entrada al sector Padre las casas, quienes por una míseras monedasen la mayoría de los casos se enfrascan en peleas cuerpo a cuerpo y concuchillos en las manos se golpean como fieras, mientras que no los agentes dela Autoridad Metropolitana del Transporte (AMET) y de la Policía Nacional mejormiran para otro lado.
Da mucha lástima observar a muchos visitantes nacionales yextranjeros quienes escogieron el destino Puerto Plata para vacacionar o hacerturismo interno como son asediados por los limpia cristales cuando aldesplazarse en vehículos deben esperar más de 15 minutos para cruzar unsemáforo y si camina a pie deben arriesgarse a ser atropellados debido a quelas aceras y contenes están ocupadas por tarantines y se convierten en eldepósito más rápido de la basura generada por el mercado informal.
Finalmente, este estado de desorden no solo se encuentra enlas avenidas y calles céntricas de Puerto Plata, el infierno grande se registraen los sectores marginados o barrio populares, donde todo el mundo cree quepuede hacer lo que le venga en ganas con la construcción irregular de viviendasy varios locales para instalar algún comercio ya que lamentablemente no existeuna autoridad competente en ésta ciudad que imponga el orden y por esa razón“todo anda manga por hombro”.