Esta epopeya se produjo cuando en abril de1845 falleció el entonces presidente haitiano Guerrin, asumiendo el mando de inmediato el general Jean Louis Pierrot, quien pregonaba “voz en cuello que la isla era indivisible, por lo que pedía de los dominicanos integrarse con Haití para que se formara una sola nación”.

 

Pero, los dominicanos habían decidido ser libre para siempre; se aprestaron a defender con gallardía, arrojo y a cualquier costo, su independencia proclamada la noche gloriosa del 27 de febrero de 1844.  

 

En la zona Oeste de la provincia de Elías Piña y al Este del poblado haitiano de Veladero se encontraba entonces un estratégico fuerte ocupado por los haitianos.

 

El jefe del ejército expedicionario del Sur, general Antonio Duvergé, estando en la comunidad de Comendador, decidió atacar dicho fuerte que estaba en manos de los haitianos, los cuales se encontraban bien atrincherados y protegidos por dos fortines.

 

A eso de las 6:00 de la mañana el general Duvergé salió hacia su objetivo dividiendo sus tropas en tres columnas, la primera al mando del general Alfau, quien partió primero a ese punto porque su recorrido era mayor, debía cortar la retirada al enemigo con un movimiento envolvente por el Sur.

 

Un segundo grupo de militares dominicanos, comandados por el coronel Francisco Pimentel, con piezas de artillería, debía atacar a los haitianos de manera frontal, mientras que el tercer grupo, dirigido por el propio Duvergé  debía acometerlos por la derecha.

 

Después de dos horas de combates, las tropas dominicanas al mando del general Duvergé, “cargaron la bayoneta sobre el enemigo y vencieron la vigorosa resistencia haitiana”, ganando las tres columnas la ascensión de la cima del fuerte donde fue plantado la bandera dominicana.

 

Los haitianos desesperados por esta derrota aplastante abandonaron la posición, siendo perseguido tenazmente en su retirada hacia los montes donde el alcance del fuego dominicano fue sangriento.

 

Esta acción aumentó el número de muertos entre los haitianos, incluso fueron capturados doce prisioneros de guerra, cuatro oficiales, un médico, tres militares, un cabo del regimiento 32, un oficial, un cabo del regimiento 12 y dos oficiales de la Guardia Nacional de Puerto Príncipe.

 

En estas circunstancias el general Duvergé, posesionado con sus tropas del cuartel del Cachimán, conquistado por las tropas victoriosas dominicana, cuando las horas marcaban a las 8:00 de la noche, envió el 17 de abril de 1849 al Presidente, general Pedro Santana, un parte oficial en el que dio a conocer: “hemos tomado al fuerte de Cachimán”.